ES MEJOR CAER EN MANOS DE DIOS, QUE ES COMPASIVO...
2 Sm 24, 2. 9-17; Mc 6, 1-6
Indudablemente que el refrán citado por David tiene su verdad: "Es mejor caer en manos de Dios, que es compasivo, que caer en manos de los hombres". Al ordenar el censo de los israelitas capaces de empuñar las armas, el rey había incurrido en un cálculo nacido de la autosuficiencia y el interés, político. David reconoce su error y en un gesto de nobleza, el narrador nos lo presenta solicitando que la justicia divina lo castigue exclusivamente a él, para "que no paguen justos por pecadores". En el Evangelio, Jesús, hijo de David, visita a su gente en Nazaret. Su presencia suscita interrogantes y descalificaciones que lo llevan a concluir que su condición profética no sería reconocida jamás por sus paisanos y parientes.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 12, 42)
Éste es el siervo prudente y fiel, a quien el Señor puso al frente de su familia.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en tu inefable providencia elegiste a san José por esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Soy yo, Señor, el que ha pecado. ¿Qué culpa tienen ellos, que son las ovejas?
Del segundo libro de Samuel: 24, 2. 9-17
En aquellos días,
el rey David dio a Joab y a los jefes del ejército que estaban con él, esta
orden: "Recorran todas las tribus de Israel, desde la ciudad de Dan hasta la de
Bersebá, para hacer el censo de la población, a fin de que pueda yo saber cuánta
gente tengo".
Joab entregó al rey los resultados del censo: en Israel había ochocientos mil
hombres aptos para la guerra, y en Judá quinientos mil. Pero a David le remordió
la conciencia por haber mandado hacer el censo y dijo al Señor: "He pecado
gravemente; pero tú, Señor, perdona la culpa de tu siervo, porque he cometido
una gran locura".
Aquella misma noche el Señor le habló al profeta Gad, consejero de David, y le
dijo: "Ve a ver a David y dile que yo, el Señor, le mando decir esto: 'Te
propongo tres castigos. Escoge uno y yo lo realizaré' ".
Por la mañana, Gad se presentó ante David y le preguntó: "¿Qué castigo
prefieres; tres años de hambre en tu territorio; tres meses de huir, perseguido
por tus enemigos; o tres días de peste en tus dominios? Piénsalo y dímelo, para
que pueda yo contestarle al Señor, que me ha enviado".
David le respondió: "Estoy en un gran apuro. Pero prefiero caer en manos de
Dios, que es el Señor de la misericordia, que en manos de los hombres". Y
escogió la peste.
Era la época de la cosecha del trigo, cuando el Señor envió la peste sobre
Israel, desde aquella misma mañana hasta el tiempo señalado. Desde Dan hasta
Bersebá murieron setenta mil hombres. Pero, cuando el ángel del Señor había
extendido ya su mano hacia Jerusalén, para desatar ahí la peste, el Señor tuvo
compasión y le dijo: "¡Basta ya! Retira tu mano". En ese momento el ángel se
hallaba cerca de Jerusalén, en los campos de Arauná, el yebuseo. Entonces el rey
David, angustiado por el exterminio, oró así: "Soy yo, Señor, el que ha pecado;
soy yo, el pastor, quien ha obrado mal. ¿Qué culpa tienen ellos, que son las
ovejas? Castígame, pues, a mí y a los míos". Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Del
salmo 31 R/. Perdona, Señor, nuestros pecados.
Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado. Dichoso aquel en el
que Dios no encuentra ni delito ni engaño. R/.
Ante el Señor reconocí mi culpa, no oculté mi pecado. Te confesé, Señor, mi gran
delito y tú me has perdonado. R/.
Por eso, en el momento de la angustia, que todo fiel te invoque, y no lo
alcanzarán las grandes aguas, aunque éstas se desborden. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 10, 27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.
Todos honran a un profeta, menos los de su tierra.
Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 1-6
En aquel tiempo,
Jesús fue a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, se
puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba se preguntaba con
asombro: "¿Dónde aprendió este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa
sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero, el
hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven aquí,
entre nosotros, sus hermanas?". Y estaban desconcertados.
Pero Jesús les dijo: "Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus
parientes y los de su casa". Y no pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó a
algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y estaba extrañado de la incredulidad
de aquella gente. Luego se fue a enseñar en los pueblos vecinos. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por intercesión de san José, a quien confiaste la misión de cuidar de tu Unigénito como padre, te pedimos, Señor, que nos concedas poder ofrecerte dignamente este sacrificio de alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25, 21)
Muy bien, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Renovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san José, el varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.
La Presentación del Señor
Santos: San Juan Teófanes Vénard, mártir. Beato Simón Fidati, presbítero. Fiesta (Blanco)
PASABAN LA VIDA ENTERA COMO ESCLAVOS
Hb 2, 14-18; Lc 2, 22-40
La gente de Jesús, ésos que el autor de la carta a los Hebreos designa como "los suyos" tienen un rostro y un nombre. Por lo menos el Evangelio de san Lucas nos presenta a Simeón y Ana como dos ancianos que confirman sus esperanzas, al identificarse con el pequeño Jesús que comparece, llevado por sus padres, en el templo de Jerusalén. Su mirada contemplativa no se había empañado con los años. Quizás habían olvidado los nombres y lugares tan distantes como su infancia, pero su capacidad para mantener viva su esperanza estaba intacta. Nadie les había arrancado la confianza en Dios. La esperanza era la misma: Simeón y Ana sabían que un día Dios liberaría a Jerusalén y le devolvería la alegría. La victoria del siervo obediente arrancaría en ese monte el velo que enlutaba el rostro de su pueblo. La muerte quedaría vencida de una vez por todas.
PRESENTACIÓN DEL SEÑOR
BENDICIÓN DE LAS VELAS Y PROCESIÓN
Primera forma: Procesión
1.
A una hora conveniente, se reúnen los fieles en algún lugar adecuado, fuera del
templo donde va a efectuarse la procesión. Los fieles sostienen en sus manos las
velas apagadas.
2. El sacerdote, revestido de blanco, como para la misa, se
acerca, junto con los ministros, al lugar donde el pueblo está congregado. En
lugar de la casulla, puede usar la capa pluvial durante la bendición de las
velas y la procesión.
3. Mientras encienden las velas, se canta la antífona siguiente
u otro cántico apropiado.
Nuestro Señor vendrá con gran poder, e iluminará los ojos de sus siervos,
aleluya.
4. El sacerdote, después de saludar a los fieles en la forma
acostumbrada, les explica brevemente el significado del rito y los exhorta a
participar en él, activa y conscientemente. Lo puede hacer con estas palabras u
otras parecidas:
Hermanos, hace cuarenta días celebramos con júbilo el nacimiento del Señor. Hoy
también la Iglesia está de fiesta al celebrar el día en que Jesús fue presentado
en el templo por María y José.
El Señor quiso sujetarse a este rito para cumplir con las exigencias de la ley,
pero, sobre todo, para manifestarse al pueblo que lo esperaba.
Impulsados por el Espíritu Santo, fueron al templo aquellos dos ancianos, Simeón
y Ana, e iluminados por el mismo Espíritu, reconocieron al Señor y lo anunciaron
a todos con entusiasmo.
También nosotros, que formamos el pueblo de Dios por la gracia del Espíritu
Santo, vayamos al encuentro de Cristo en la casa de Dios.
Hallaremos al Señor en la Eucaristía mientras esperamos su venida gloriosa.
5. Después de la exhortación, el sacerdote bendice las velas,
diciendo con las manos juntas:
Oremos:
Dios nuestro, fuente y principio de toda luz, que concediste al justo Simeón
contemplar a Cristo, luz destinada a iluminar a todas las naciones, bendice
estas velas con las que tus fieles van a ir a tu encuentro en medio de himnos de
alabanza, y escucha su oración a fin de que por el camino del bien puedan llegar
a la luz inextinguible. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.
Y rocía las velas con agua bendita, sin decir nada.
6. El sacerdote toma entonces la vela destinada a él e inicia
la procesión, diciendo:
Vayamos ahora alegres al encuentro del Señor.
7. Durante la procesión se canta la antífona siguiente, o algún
canto apropiado.
R/. Cristo es la luz enviada para iluminar a las naciones y para gloria de
Israel.
Ahora, Señor, ya puede morir en paz tu siervo, según tu promesa. R/.
Porque mis ojos han visto a tu salvador. R/.
Al Salvador a quien has puesto a la vista de todos los pueblos. R/.
8. Al entrar la procesión en el templo, se canta la Antífona de
entrada de la misa. Al llegar al altar, el sacerdote hace la debida reverenda y,
si se cree conveniente, lo inciensa. Luego se dirige a la sede, en donde se
quita la capa pluvial (si la usó en la procesión) y se pone la casulla. Ahí
mismo, después de que se ha cantado el Gloria, dice la Oración Colecta como de
ordinario. Prosigue luego la misa de la manera acostumbrada.
Segunda forma: Entrada solemne
9. Los, fieles se reúnen en el templo, teniendo las velas en
sus manos. El sacerdote, revestido de ornamentos blancos, va en compañía de los
ministros y de una representación de los fieles a un sitio adecuado, ya sea ante
la puerta del templo o en el interior del mismo, en donde, por lo menos una gran
parte de los fieles, puedan participar cómodamente de la ceremonia.
10. Al llegar el sacerdote al sitio escogido para la bendición
de las velas, se encienden éstas, y se canta la antífona 'Nuestro Señor vendrá
con gran poder' (cfr. n. 3, p. 27), u otro cántico apropiado.
11. En seguida el sacerdote, después del saludo al pueblo y de
la breve exhortación, bendice las velas, como se indica en los nn. 4-5; se
efectúa luego la procesión con los cánticos, como en los nn. 6-7. Para la misa
se observa lo indicado en el n. 8.
LA MISA
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 47, 10-11)
Recordaremos, Señor, los dones de tu amor en medio de tu templo. Que todos los hombres de la tierra te conozcan y te alaben, porque es infinita tu misericordia.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, mira a tus fieles reunidos hoy para celebrar la presentación en el templo de tu Hijo Jesucristo, y concédenos que podamos presentarnos ante ti plenamente renovados en el espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Tenía que asemejarse en todo a sus hermanos.
De la carta a los hebreos: 2, 14-18
Hermanos: Todos
los hijos de una familia tienen la misma sangre; por eso, Jesús quiso ser de
nuestra misma sangre, para destruir con su muerte al diablo, que mediante la
muerte, dominaba a los hombres, y para liberar a aquellos que, por temor a la
muerte, vivían como esclavos toda su vida.
Pues como bien saben, Jesús no vino a ayudar a los ángeles, sino a los
descendientes de Abraham; por eso tuvo que hacerse semejante a sus hermanos en
todo, a fin de llegar a ser sumo sacerdote, misericordioso con ellos y fiel en
las relaciones que median entre Dios y los hombres, y expiar así los pecados del
pueblo. Como Él mismo fue probado por medio del sufrimiento, puede ahora ayudar
a los que están sometidos a la prueba. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Del salmo
23 R/. El Señor es el rey de la gloria.
¡Puertas, ábranse de par en par; agrándense, portones eternos, porque va a
entrar el rey de la gloria! R/.
Y ¿quién es el rey de la gloria? Es el Señor, fuerte y poderoso, el Señor,
poderoso en la batalla. R/.
¡Puertas, ábranse de par en par; agrándense, portones eternos, porque va a
entrar el rey de la gloria! R/.
Y ¿quién es el rey de la gloria? El Señor, Dios de los ejércitos, es el rey de
la gloria. R/.
ACLAMACIÓN (Lc 2, 32) R/. Aleluya, aleluya.
Cristo es la luz que alumbra a las naciones y la gloria de tu pueblo, Israel.
R/.
Mis ojos han visto al Salvador
Del santo Evangelio según san Lucas: 2, 22-40
Transcurrido el
tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés, ella y José llevaron
al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la
ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor, y también para ofrecer,
como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones.
Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y temeroso de Dios, que
aguardaba el consuelo de Israel; en él moraba el Espíritu Santo, el cual le
había revelado que no moriría sin haber visto antes al Mesías del Señor. Movido
por el Espíritu, fue al templo, y cuando José y María entraban con el niño Jesús
para cumplir con lo prescrito por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a
Dios, diciendo:
"Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, según lo que me habías
prometido, porque mis ojos han visto a tu Salvador, al que has preparado para
bien de todos los pueblos; luz que alumbra a las naciones y gloria de tu pueblo,
Israel".
El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras. Simeón
los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: "Este niño ha sido puesto
para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará
contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los
corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma".
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una
mujer muy anciana. De joven, había vivido siete años casada y tenía ya ochenta y
cuatro años de edad No se apartaba del templo ni de día ni de noche, sirviendo a
Dios con ayunos y oraciones. Ana se acercó en aquel momento, dando gracias a
Dios y hablando del niño a todos los que aguardaban la liberación de Israel.
Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a
Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y fortaleciéndose, se
llenaba de sabiduría y la gracia de Dios estaba con Él. Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que te sea agradable, Señor, el sacrificio de tu Hijo único, el Cordero sin mancha que tú quieres que la Iglesia te ofrezca por la salvación del mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es
justo y necesario es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo
lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, porque al ser presentado
hoy en el templo tu eterno Hijo, fue proclamado por el Espíritu Santo gloria de
Israel y luz de las naciones.
Por eso, nosotros, al venir hoy llenos de júbilo al encuentro del Salvador, te
alabamos con los ángeles, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 2, 30-31)
Mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has puesto ante la vista de todos los pueblos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que colmaste las esperanzas del anciano Simeón de no morir antes de ver al Mesías, completa en nosotros la obra de tu gracia por medio de esta comunión, para que sepamos buscar siempre a Cristo en esta vida y podamos llegar a contemplarlo en la eternidad. Por Jesucristo nuestro Señor.
DE TODO CORAZÓN AMÓ A SU CREADOR
Si 47, 2-13, Mc 6, 14-29
El autor del Eclesiástico sabe que los referentes son importantes, por eso repasa la historia de Israel para presentar a David como un prototipo de creyente y como un pecador arrepentido. Los jóvenes israelitas podrían mirarse y reconocerse en David y en otras figuras sobresalientes. También Herodes Antipas conocía de la importancia de los referentes y las figuras proféticas. Juan Bautista se había convertido en un símbolo que alentaba la renovación y la reunificación de los israelitas fieles. Detrás del profeta del Jordán se estaban congregando numerosas, personas dispuestas a realizar un reajuste significativo en su vida. El tetrarca de Galilea sabía del magnetismo que suscitaba un profeta congruente como Juan Bautista, por eso aprovechó la primera coyuntura para quitarlo de en medio.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 11. 19)
Los proyectos de su corazón subsisten de edad en edad, para librar de la muerte la vida de sus fieles, y reanimarlos en tiempo de hambre.
ORACIÓN COLECTA
Paz, Señor, que nos revistamos con las virtudes del corazón de tu Hijo, y nos encendamos con el amor que lo inflama, para que, asemejándonos a Él, merezcamos participar de la eterna redención.Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
David amaba con toda el alma a su creador y le entonaba canciones de alabanza.
Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 47, 2-13
Como se aparta la
grasa para los sacrificios, así fue escogido David entre los hijos de Israel. Él
jugaba con leones, como si fueran cabritos y con osos, como si fueran corderos.
Joven aún, mató al gigante y lavó la deshonra de su pueblo: hizo girar su honda
y de una pedrada derribó la soberbia de Goliat. Porque invocó al Dios altísimo,
Él le dio fuerza a su brazo para aniquilar a aquel poderoso guerrero y restaurar
el honor de su pueblo. Por eso celebraban con canciones su victoria sobre diez
mil enemigos, y lo bendecían en nombre del Señor. Ya cuando era rey, peleó con
todos sus enemigos y los derrotó. Aniquiló a los filisteos y quebrantó su poder
para siempre. Por todos sus éxitos daba gracias al Dios altísimo y lo
glorificaba. Amaba con toda el alma a su creador y le entonaba canciones de
alabanza. Instituyó salmistas para el servicio del altar, que con sus voces
hicieron armoniosos los cantos. Celebró con esplendor las fiestas y organizó el
ciclo de las solemnidades. El santuario resonaba desde el alba con alabanzas al
nombre del Señor.
El Señor le perdonó sus pecados y consolidó su poder para siempre. Le prometió
una dinastía perpetua y le dio un trono glorioso en Israel. Por sus méritos le
sucedió un hijo sabio, que vivió en paz: Salomón fue rey en tiempos tranquilos,
porque Dios pacificó sus fronteras; le construyó un templo al Señor y le dedicó
un santuario eterno. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
17 R/. Bendito sea Dios, mi salvador.
Perfecto es el camino del Señor y firmes sus promesas. Quien al Señor se acoge,
en Él halla defensa. R/.
Bendito seas, Señor, que me proteges; que tú, mi salvador, seas bendecido. Te
alabaré, Señor, ante los pueblos y elevaré mi voz, agradecido. R/.
Tú concediste al rey grandes victorias y con David, tu ungido, y con su estirpe
siempre has mostrado, Señor, misericordia. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Lc 8, 15) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que cumplen la palabra del Señor con un corazón bueno y sincero, y
perseveran hasta dar fruto. R/.
Es Juan, a quien yo le corté la cabeza, y que ha resucitado.
Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 14-29
En aquel tiempo,
como la fama de Jesús se había extendido tanto, llegó a oídos del rey Herodes el
rumor de que Juan el Bautista había resucitado y sus poderes actuaban en Jesús.
Otros decían que era Elías; y otros, que era un profeta, comparable a los
antiguos. Pero Herodes insistía: "Es Juan, a quien yo le corté la cabeza, y que
ha resucitado".
Herodes había mandado apresar a Juan y lo había metido y encadenado en la
cárcel. Herodes se había casado con Herodías, esposa de su hermano Filipo, y
Juan le decía: "No te está permitido tener por mujer a la esposa de tu hermano".
Por eso Herodes lo mandó encarcelar.
Herodías sentía por ello gran rencor contra Juan y quería quitarle la vida, pero
no sabía cómo, porque Herodes miraba con respeto a Juan, pues sabía que era un
hombre recto y santo, y lo tenía custodiado. Cuando lo oía hablar, quedaba
desconcertado, pero le gustaba escucharlo.
La ocasión llegó cuando Herodes dio un banquete a su corte, a sus oficiales y a
la gente principal de Galilea, con motivo de su cumpleaños. La hija de Herodías
bailó durante la fiesta y su baile les gustó mucho a Herodes y a sus invitados.
El rey le dijo entonces a la joven: "Pídeme lo que quieras y yo te lo daré". Y
le juró varias veces: "Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi
reino".
Ella fue a preguntarle a su madre: "¿Qué le pido?". Su madre le contestó: "La
cabeza de Juan el Bautista". Volvió ella inmediatamente junto al rey y le dijo:
"Quiero que me des ahora mismo, en una charola, la cabeza de Juan el Bautista".
El rey se puso muy triste, pero debido a su juramento y a los convidados, no
quiso desairar a la joven, y enseguida mandó a un verdugo que trajera la cabeza
de Juan. El verdugo fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una
charola, se la entregó a la joven y ella se la entregó a su madre.
Al enterarse de esto, los discípulos de Juan fueron a recoger el cadáver y lo
sepultaron.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, Padre misericordioso, que por el inmenso amor con que nos has amado, nos diste con inefable bondad a tu Hijo único, concédenos que, identificados con Él en una perfecta unidad, te ofrezcamos una digna oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 19, 34)
Uno de los soldados le abrió el costado con su lanza, y al punto salió sangre y agua.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo participado de tu sacramento de amor, te pedimos, Señor, la gracia de parecernos a Cristo aquí en la tierra, para merecer compartir su gloria allá en el cielo, con Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Santos: Águeda de Roma, mártir Juana de Valois, fundadora. Beata Isabel Canori, laica.
Vísperas I del domingo: 1a semana del Salterio. Tomo III: p. 745. Para los fieles: p. 472. Edición popular: pp. 13 y 462. Memoria (Rojo)
SE PUSO A ENSEÑARLES MUCHAS COSAS
1 R 3, 4-13; Mc 6, 30-34
Salomón era el hijo predilecto de Betsabé, esposa de David, también era muy querido para su padre. El hijo aprendió por experiencia propia, que su padre se había comportado con lealtad delante de Dios. El reino de David había crecido y se había consolidado gracias a Dios, quien le había cumplido sus promesas Salomón atinó a elegir con acierto en su visita al santuario de Gabaón. Sin la sabiduría divina y sin la capacidad de escuchar no sabría gobernar a su pueblo. La capacidad de escuchar nos permite proceder con sensatez. El Evangelio nos presenta al Señor Jesús rodeado de multitudes confundidas y hambrientas. Él las atiende de inmediato, se hace sensible a sus reclamo; los instruye y les alimenta Las personas llegan a Jesús como una masa desorientada y desorganizada. Luego de entrar en contacto con. Él, se organizaran formando grupos de cien y de cincuenta. La reunificación de. Israel los fortalecerá para sobreponerse a los desafíos y problemas cotidianos
ANTÍFONA DE ENTRADA
Por su total consagración a Dios, santa Águeda mereció escuchar estas palabras: Ven, esposa de Cristo, y recibe la corona que el Señor te ha preparado para toda la eternidad.
ORACIÓN COLECTA
Que tu santa virgen y mártir Águeda, tan agradable siempre a tu corazón por la consagración de su virginidad y su valor en el martirio, nos obtenga, Señor, tu fortaleza, para superar nuestro egoísmo y nuestra cobardía. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Te pido que me concedas sabiduría de corazón para gobernar a tu pueblo.
Del primer libro de los Reyes: 3, 4-13
En aquellos días,
el rey Salomón fue al santuario de Gabaón a ofrecer sacrificios y ofreció mil
holocaustos sobre el altar. Una noche, estando él dormido en aquel lugar, se le
apareció el Señor y le dijo: "Salomón, pídeme lo que quieras y yo te lo daré".
Salomón le respondió: "Señor, tú trataste con misericordia a tu siervo David, mi
padre, porque se portó contigo con lealtad, con justicia y rectitud de corazón.
Más aún, también ahora lo sigues tratando con misericordia, porque has hecho que
un hijo suyo lo suceda en el trono. Sí, tú quisiste, Señor y Dios mío, que yo,
tu siervo, sucediera en el trono a mi padre, David. Pero yo no soy más que un
muchacho y no sé cómo actuar. Soy tu siervo y me encuentro perdido en medio de
este pueblo tuyo, tan numeroso, que es imposible contarlo. Por eso te pido que
me concedas sabiduría de corazón para que sepa gobernar a tu pueblo y discernir
entre el bien y el mal. Pues sin ella, ¿quién será capaz de gobernar a este
pueblo tuyo tan grande?".
Al Señor le agradó que Salomón le hubiera pedido sabiduría y le dijo:
"Por haberme pedido esto, y no una larga vida, ni riquezas, ni la muerte de tus
enemigos, sino sabiduría para gobernar, yo te concedo lo que me has pedido. Te
doy un corazón sabio y prudente, como no lo ha habido antes ni lo habrá después
de ti. Te voy a conceder, además, lo que no me has pedido: tanta gloria y
riqueza, que no habrá rey que se pueda comparar contigo". Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
118 R/. Enséñanos, Señor, a cumplir tus preceptos.
Sólo cumpliendo tus mandatos puede un joven vivir honestamente. Con todo el
corazón te voy buscando, no me dejes desviar de tus preceptos. R/.
En mi pecho guardé tus mandamientos, para nunca pecar en contra tuya. Señor,
bendito seas; enséñame tus leyes. R/.
Con mis labios he ido enumerando todos los mandamientos de tu boca. Más me gozo
cumpliendo tus preceptos que teniendo riquezas. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 10, 27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.
Andaban como ovejas sin pastor.
Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 30-34
En aquel tiempo,
los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían
hecho y enseñado. Entonces Él les dijo: "Vengan conmigo a un lugar solitario,
para que descansen un poco". Porque eran tantos los que iban y venían, que no
les dejaban tiempo ni para comer.
Jesús y sus apóstoles se dirigieron en una barca hacia un lugar apartado y
tranquilo. La gente los vio irse y los reconoció; entonces de todos los poblados
fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron.
Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando y se
compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a
enseñarles muchas cosas. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que los dones que
vamos a ofrecerte en honor de tu santa virgen Águeda te sean, Señor, tan
agradables, como agradable fue a tus ojos su martirio.
Por Jesucristo, nuestro Señor
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 10, 42)
Santa Águeda, virgen, escogió la mejor parte y no le será quitada.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor y Dios nuestro, que glorificaste a santa Águeda con la doble corona de la virginidad y del martirio, concédenos que esta comunión nos ayude a superar todas las pruebas y podamos así alcanzar el Reino eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
V DOMINGO ORDINARIO
RECUERDA QUE MI VIDA ES UN SOPLO
Jb 7, 1.4. 6-7; 1 Co 9, 16-19. 22-23; Mc 1, 29-39
La imagen de la brevedad, la fragilidad y la ligereza de la vida es una constante en la tradición bíblica, desde el Génesis a Job y del evangelio a las cartas paulinas. De esa vida que corre como una lanzadera, se siente Job decepcionado. Siente que la desdicha nubla completamente su horizonte. De esa desgracia que era la enfermedad se quejaban muchos galileos en tiempo de Jesús. Aquellos galileos no habían enterrado su esperanza, por eso cargaban a los enfermos en camillas y los ponían delante de aquel sanador que les devolvía gustosamente la salud, sin pedirles nada a cambio. El Señor Jesús sabía a qué había venido: a devolver la esperanza y la paz a los israelitas que confiaban en Dios. De la esperanza victoriosa de Jesús resucitado, Pablo sería testigo orgulloso: predicar el Evangelio es mi destino.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 94, 6-7)
Entremos y adoremos de rodillas al Señor, creador nuestro, porque Él es nuestro Dios.
ORACIÓN COLECTA
Señor, que tu amor incansable cuide y proteja siempre a estos hijos tuyos, que han puesto en tu gracia toda su esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Se me han asignado noches de dolor.
Del libro de Job: 7, 1-4. 6-7
En aquel día, Job
tomó la palabra y dijo: "La vida del hombre en la tierra es como un servicio
militar y sus días, como días de un jornalero. Como el esclavo suspira en vano
por la sombra y el jornalero se queda aguardando su salario, así me han tocado
en suerte meses de infortunio y se me han asignado noches de dolor. Al
acostarme, pienso:
`¿Cuándo será de día?'. La noche se alarga y me canso de dar vueltas hasta que
amanece. Mis días corren más aprisa que una lanzadera y se consumen sin
esperanza. Recuerda, Señor, que mi vida es un soplo. Mis ojos no volverán a ver
la dicha". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.ç
Del salmo
146 R/. Alabemos al Señor, nuestro Dios.
Alabemos al Señor, nuestro Dios, porque es hermoso y justo el alabarlo. El Señor
ha reconstruido a Jerusalén y a los dispersos de Israel los ha reunido. R/.
El Señor sana los corazones quebrantados y venda las heridas. Tiende su mano a
los humildes y humilla hasta el polvo a los malvados. R/.
Él puede contar el número de estrellas y llama a cada una por su nombre. Grande
es nuestro Dios, todo lo puede; su sabiduría no tiene límites. R/.
¡Ay de mí, si no anuncio el Evangelio!
De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 9, 16-19. 22-23
Hermanos: No
tengo por qué presumir de predicar el Evangelio, puesto que ésa es mi
obligación. ¡Ay de mí, si no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por propia
iniciativa, merecería recompensa; pero si no, es que se me ha confiado una
misión. Entonces, ¿en qué consiste mi recompensa? Consiste en predicar el
Evangelio gratis, renunciando al derecho que tengo a vivir de la predicación.
Aunque no estoy sujeto a nadie, me he convertido en esclavo de todos, para
ganarlos a todos. Con los débiles me hice débil, para ganar a los débiles. Me he
hecho todo a todos, a fin de ganarlos a todos. Todo lo hago por el Evangelio,
para participar yo también de sus bienes. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN (Mt 8, 17) R/. Aleluya, aleluya.
Cristo hizo suyas nuestras debilidades y cargó con nuestros dolores. R/.
Curó a muchos enfermos de diversos males.
Del santo Evangelio según san Marcos: 1, 29-39
En aquel tiempo,
al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés.
La suegra de Simón estaba en cama, con fiebre, y enseguida le avisaron a Jesús.
Él se le acercó, y tomándola de la mano, la levantó. En ese momento se le quitó
la fiebre y se puso a servirles.
Al atardecer, cuando el sol se ponía, le llevaron a todos los enfermos y
poseídos del demonio, y todo el pueblo se apiñó junto a la puerta. Curó a muchos
enfermos de diversos males y expulsó a muchos demonios, pero no dejó que los
demonios hablaran, porque sabían quién era Él.
De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, Jesús se levantó, salió y se fue
a un lugar solitario, donde se puso a orar. Simón y sus compañeros lo fueron a
buscar, y al encontrarlo, le dijeron: "Todos te andan buscando". Él les dijo:
"Vamos a los pueblos cercanos para predicar también allá el Evangelio, pues para
eso he venido". Y recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y
expulsando a los demonios. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.ç
Credo
PLEGARIA UNIVERSAL
Fieles a las
palabras de Jesús que nos invita a orar siempre sin desanimarnos, presentemos al
Padre nuestras peticiones.
Después de cada petición diremos:
Escúchanos, Padre.
Por la santa Iglesia extendida por toda la tierra y presente en nuestra
comunidad. Oremos al Señor.
Por todos los hombres y mujeres que en el mundo entero sufren la tragedia del
hambre. Oremos al Señor.
Por las personas y entidades que generosamente luchan contra el hambre y la
pobreza. Oremos al Señor.
Por las vocaciones a la vida consagrada. Oremos al Señor.
Por los países sometidos a dictaduras, y por todos los que sufren opresiones y
violencias. Especialmente nuestra patria. Oremos al Señor.
Por los políticos de México, electos para servir al pueblo, especialmente
diputados y senadores. Oremos al Señor.
Por nosotros, y por nuestros familiares y amigos. Oremos al Señor.
Escucha, Padre, las plegarias que te hemos presentado, tú que eres nuestro
auxilio. Atiende nuestros anhelos, y danos tu Espíritu Santo. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, Dios nuestro, tú que nos has dado este pan y este vino para reparar nuestras fuerzas, conviértelos para nosotros en sacramento de vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 5, 5-6
Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que has querido hacemos participar de un mismo pan y de un mismo cáliz, concédenos vivir de tal manera unidos en Cristo, que nuestro trabajo sea eficaz para la salvación del mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- "En el largo plazo estaremos muertos", afirmaba un economista. Lo hacía argumentando que, no se le puede pedir a las personas excluidas del bienestar y el genuino desarrollo humano, que sigan esperando a lo largo de décadas. La gente se indigna con sobrada razón, afirmando que las mayorías, que constituimos el 99% de la humanidad, como afirma el movimiento de los indignados en una y otra ciudad, no vive con los bienes indispensables, porque hay un 1% que controla injustamente las finanzas y la economía en este mundo globalizado. Ciertamente la esperanza cristiana no termina aquí. ¡Seríamos los más desgraciados de los hombres! a decir de san Pablo. Sin embargo, la buena nueva de la salvación que Jesús proclama, comienza haciéndose realidad aquí y allá, cuando los hombres y las mujeres tienen pan, salud, autonomía y todas las oportunidades para vivir de forma digna y meritoria. Esas son las primicias de la vida plena que esperamos alcanzar junto al Padre común.
LOS QUE LO TOCABAN OBTENÍAN LA SALUD
1 R 8, 1-7. 9-13; Mc 6, 53-56
El libro de los Reyes registra la ceremonia de la dedicación del templo de Jerusalén por obra de Salomón. El relato destaca la presencia de la nube como signo de la cercanía de Dios con su pueblo. Israel aprende a descubrir la presencia divina en el mundo de lo sacro y lo profano. La certeza principal que dicha narración nos comparte es que el Dios cercano estará pendiente de las suplicas y ruegos de su pueblo. El breve sumario que pone punto final al capítulo sexto del Evangelio de san Marcos transpira euforia y confianza. La vida de los enfermos de Galilea está cambiando. La presencia del Señor Jesús, que dispone de la fuerza y el carisma de un sanador, se despliega eficazmente sobre la debilidad de enfermos y afligidos. Cuando Jesús recorre las aldeas de Galilea, auxilia y fortalece a la gente más vulnerable.
ANTÍFONA DE ENTRADA
En la tierra, los santos mártires derramaron su sangre por Cristo y así consiguieron el premio eterno.
ORACION COLECTA
Señor Dios, que quisiste llamar a la vida eterna por medio de la cruz a Pablo Miki y a sus compañeros y les diste fortaleza para morir por ti, concédenos, por su intercesión, que sepamos vivir con honradez y sin miedo la fe que profesamos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Llevaron el arca de la alianza al santo de los santos y una nube llenó el templo.
Del primer libro de los Reyes: 8, 1-7. 9-13
En aquellos días,
el rey Salomón convocó en Jerusalén a todos los ancianos y jefes de Israel, para
subir allá el arca de la alianza del Señor desde Sión, la ciudad de David. Todos
los israelitas se congregaron en torno al rey Salomón para la fiesta de los
tabernáculos, que se celebra el séptimo mes del año. Cuando llegaron los
ancianos de Israel, unos sacerdotes cargaron el arca de la alianza, y otros,
junto con los levitas, llevaron la tienda de la reunión, con todos los objetos
sagrados que en ella había.
El rey Salomón y toda la comunidad de Israel inmolaron frente al arca ovejas y
bueyes en tal número, que no se podían ni contar. Llevaron el arca de la alianza
del Señor hasta su lugar en el santuario, el lugar santísimo, y la colocaron
bajo las figuras de los querubines, de tal modo, que las alas de éstos quedaron
cubriendo el arca y las varas que servían para transportarla.
Lo único que había en el arca eran las dos tablas de piedra, que Moisés colocó
ahí, cuando el Señor estableció la alianza con los israelitas, a su salida de
Egipto.
En cuanto los sacerdotes salieron de aquel sitio sagrado, una nube llenó el
templo, y esto les impidió continuar oficiando, porque la gloria del Señor había
llenado su templo. Entonces Salomón exclamó: "El Señor dijo que habitaría en una
espesa nube. Por eso, Señor, la casa que te he construido con magnificencia,
será tu morada". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
131 R/. Levántate, Señor, y ven con el arca
Que se hallaba en Efrata nos dijeron; de Jaar en los campos la encontramos.
Entremos en la tienda del Señor y a sus pies, adorémoslo, postrados. R/.
Levántate, Señor, ven a tu casa; ven con el arca, poderoso auxilio. Tus
sacerdotes vístanse de gala tus fieles, jubilosos, lancen gritos. Por amor a
David, tu servidor, no apartes la mirada de tu ungido. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Mt 4, 23) R/. Aleluya, aleluya.
Jesús predicaba la buena nueva del Reino y curaba a la gente de toda enfermedad.
R/.
Cuantos tocaban a Jesús quedaban curados.
Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 53-56
En aquel tiempo,
Jesús y sus discípulos terminaron la travesía del lago y tocaron tierra en
Genesaret.
Apenas bajaron de la barca, la gente los reconoció y de toda aquella región
acudían a Él, a cualquier parte donde sabían que se encontraba, y le llevaban en
camillas a los enfermos.
A dondequiera que llegaba, en los poblados, ciudades o caseros, la gente le
ponía a sus enfermos en la calle y le rogaba que por lo menos los dejara tocar
la punta de su manto; y cuantos lo tocaban, quedaban curados. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que la ofrenda que te presentamos para celebrar el triunfo de tus santos mártires Pablo Miki y compañeros, encienda en nuestros corazones el fuego de tu amor y nos prepare a recibir el premio prometido a los que perseveremos en la lucha. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Rm 8, 38-39)
Ni la muerte, ni la vida, ni creatura alguna, podrá separarnos del amor de Cristo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Ya que nos has alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, concédenos, Señor, en esta conmemoración de tus santos mártires Pablo Miki y compañeros, la gracia de perseverar en tu amor, de vivir de tu propia vida y de ser atraídos hacia ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Ricardo de Toscana, rey; Juan de Triora, mártir. Beato Pío IX Papa Feria (Verde)
ESCUCHA TÚ DESDE LA MORADA DEL CIELO
1 R 8, 22-23. 27-30; Mc 7, 1-13
Salomón celebra de manera entusiasta la conclusión del templo. El templo será el sitio de peregrinaje a donde subirán los israelitas para desahogar su corazón delante de Dios. Sutilmente el rey Salomón enfatiza la trascendencia divina. Dios no estará encerrado en esas cuatro paredes. Su nombre residirá en Sión, mientras que el Dios inconmensurable habitará en otra dimensión, en el ámbito celestial. En su momento el Evangelio de san Mateo nos refiere una breve confrontación ocurrida entre los fariseos y Jesús. Para aquellos la observación de las leyes de pureza es condición indispensable para mantener la bendición divina sobre Israel. Para Jesús, dichos preceptos no son tan decisivos. El valor central radica en otra parte: en el cumplimiento generoso de la fraternidad, la paz y la justicia.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 89, 17)
Señor, muéstrate bondadoso con nosotros y haz fecundo el trabajo de nuestras manos.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, creador de todas las cosas, que impusiste a los hombres el deber del trabajo, bendice las obras que iniciamos para que contribuyan al bienestar de la sociedad y a la difusión de tu Reino. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Que noche y día estén abiertos tus ojos sobre este templo. Oye la súplica de tu pueblo, Israel.
Del primer libro de los Reyes: 8, 22-23. 27-30
El día de la
dedicación del templo, Salomón, de pie ante el altar del Señor y en presencia de
toda la asamblea de Israel, levantó los brazos al cielo y dijo esta oración:
"Señor, Dios de Israel, no hay Dios como tú, ni arriba en los cielos, ni aquí
abajo en la tierra. Tú eres fiel a la alianza que hiciste con tus siervos, y les
muestras tu misericordia, cuando cumplen de todo corazón tu voluntad.
Si ni el cielo infinito te puede contener, ¿cómo va a ser posible, Señor, que
vivas en medio de los hombres y habites en esta casa que yo te he construido?
Pero ciertamente atenderás a la oración de tu siervo y a su plegaria, Señor,
Dios mío, y oirás el clamor y la oración que tu siervo hace hoy delante de ti:
Que noche y día estén abiertos tus ojos sobre este templo, sobre este lugar, del
cual has dicho: 'Yo estaré ahí'. Escucha la oración que tu siervo te dirige en
este sitio.
Oye, pues, Señor, la súplica de este siervo tuyo y de tu pueblo, Israel. Cuando
oren en este lugar, escúchalos desde el cielo, en donde tienes tu morada.
Escúchanos y perdónanos". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
83 R/. Qué agradable, Señor, es tu morada.
Anhelando los atrios del Señor se consume mi alma. Todo mi ser de gozo se
estremece y el Dios vivo es la causa. R/.
Hasta el gorrión encuentra casa y la golondrina un lugar para su nido, cerca de
tus altares, Señor de los ejércitos, Dios mío. R/.
Dichosos los que viven en tu casa, te alabarán para siempre; dichosos los que
encuentran en ti su fuerza, pues caminarán cada vez con más vigor. R/.
Pues un día en tus atrios vale más que mil fuera de ellos, y yo prefiero el
umbral de la casa de mi Dios al lujoso palacio del perverso. R/.
ACLAMACIÓN (Sal 118, 36 29) R/. Aleluya, aleluya.
Inclina, Dios mío, mi corazón a tus preceptos y dame la gracia de cumplir tu
voluntad. R/.
Ustedes anulan la palabra de Dios con las tradiciones de los hombres.
Del santo Evangelio según san Marcos: 7, 1-13
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y algunos escribas, venidos
de Jerusalén. Viendo que algunos de los discípulos de Jesús comían con las manos
impuras, es decir, sin habérselas lavado, los fariseos y los escribas le
preguntaron: "¿Por qué tus discípulos comen con manos impuras y no siguen la
tradición de nuestros mayores?". (Los fariseos y los judíos, en general, no
comen sin lavarse antes las manos hasta el codo, siguiendo la tradición de sus
mayores; al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones, y
observan muchas otras cosas por tradición, como purificar los vasos, las jarras
y las ollas).
Jesús les contestó: "¡Qué bien profetizó Isaías sobre ustedes, hipócritas,
cuando escribió: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos
de mí. Es inútil el culto que me rinden, porque enseñan doctrinas que no son
sino preceptos humanos. Ustedes dejan a un lado el mandamiento de Dios, para
aferrarse a las tradiciones de los hombres".
Después añadió: "De veras son ustedes muy hábiles para violar el mandamiento de
Dios y conservar su tradición. Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu
madre. El que maldiga a su padre o a su madre, morirá. Pero ustedes dicen: 'Si
uno dice a su padre o a su madre: Todo aquello con que yo te podría ayudar es
corbán (es decir, ofrenda para el templo), ya no puede hacer nada por su padre o
por su madre'. Así anulan la palabra de Dios con esa tradición que se han
transmitido. Y hacen muchas cosas semejantes a ésta". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Tú que con este pan y este vino que te presentamos das al hombre el alimento que lo sostiene y el sacramento que lo renueva, concédenos, Señor, no carecer nunca de esta ayuda del cuerpo y del espíritu.Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 3, 17)
Todo lo que hagan de palabra o de obra, háganlo en el nombre de Jesús, el Señor, dando gracias por su medio a Dios Padre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has alimentado con el sacramento de la unidad y del amor, concédenos desempeñar con fe el trabajo que nos has encomendado para obtener nuestro diario sustento y cooperar a la edificación de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
EL AMOR ETERNO QUE DIOS TIENE A ISRAEL
1 R 10, 1-10; Mc 7, 14-23
El relato de la visita de la reina de Sabá es enfático al afirmar que el reinado de Salomón excede todos los comentarios laudatorios. La dicha y la prosperidad del pueblo de Israel son manifiestas. No es una dicha superficial, es algo más profundo: el pueblo vive contento porque la justicia señorea por doquiera. Indudablemente que el tono es idealizado y entusiasta en exceso. La cotidianeidad de la gente sencilla no estaba exenta de abusos y carencias. En el Evangelio de san Marcos el Señor Jesús invita a los israelitas a superar las reglas de pureza. Éstas indudablemente servían para afianzar la identidad de Israel, pero a su vez, se convertían en mecanismos que generaban exclusión y discriminación hacia personas y minorías desprotegidas. Por esa razón el Señor relativiza los mandatos relativos a la pureza y enfatiza los mandamientos que promovían la justicia y la solidaridad.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 104, 3-4)
Alégrese el corazón de los que buscan al Señor. Busquen la ayuda del Señor; busquen continuamente su presencia.
ORACIÓN COLECTA
Aumenta, Señor, en nosotros la fe, la esperanza y la caridad para que cumplamos con amor tus mandamientos y podamos conseguir, así, el cielo que nos tienes prometido. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
La reina de Sabá comprobó la sabiduría de Salomón.
Del primer libro de los Reyes: 10, 1-10
En aquellos días,
la reina de Sabá oyó hablar de la fama de Salomón y quiso cerciorarse
personalmente de su sabiduría, haciéndole algunas preguntas sutiles. Llegó,
pues, a Jerusalén con una gran caravana de camellos cargados de perfumes, oro en
gran cantidad y piedras preciosas. Entró en el palacio de Salomón y le hizo al
rey las preguntas que había preparado. Salomón respondió a todas, de modo que no
dejó de contestar ni la más difícil.
Cuando la reina de Sabá comprobó la sabiduría de Salomón y vio el palacio que
había construido, los manjares de su mesa, las habitaciones de sus servidores,
el porte y los vestidos de sus ministros, sus coperos y los sacrificios que
ofrecía en el templo del Señor, se quedó maravillada y dijo al rey:
"De veras es cierto lo que en mi país me habían contado de ti y de tu sabiduría.
Yo no quería creerlo pero ahora que estoy aquí y lo veo con mis propios ojos,
comprendo que no me habían dicho ni la mitad, pues tu sabiduría y tu prosperidad
superan todo cuanto oí decir.
Dichoso tu pueblo y dichosos estos servidores tuyos, que siempre están en tu
presencia y escuchan tu sabiduría. Bendito sea el Señor, tu Dios, que se ha
complacido en ti y que por el amor eterno que le tiene a Israel, te ha elegido
para colocarte en el trono de Israel y te ha hecho rey para que gobiernes con
justicia".
La reina le regaló a Salomón cuatro toneladas de oro y gran cantidad de perfumes
y de piedras preciosas; nunca hubo en Jerusalén tal cantidad de perfumes como la
que la reina de Sabá le obsequió a Salomón. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Del salmo
36 R/. Rectas y sabias son las palabras del justo.
Pon tu vida en las manos del Señor, en Él confía, y hará que tu virtud y tus
derechos brillen igual que el sol de mediodía. R/.
Rectas y sabias son las palabras del justo. Lleva en su corazón la ley de Dios,
sus pasos son seguros. R/.
La salvación del justo es el Señor; en la tribulación. Él es su amparo. A quien
en Él confía, Dios lo salva de los hombres malvados. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Jn 17, 17) R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad. R/.
Lo que mancha al hombre es lo que sale de dentro.
Del santo Evangelio según san Marcos: 7,14-23
En aquel tiempo,
Jesús llamó de nuevo a la gente y les dijo: "Escúchenme todos y entiéndanme.
Nada que entre de fuera puede manchar al hombre; lo que sí lo mancha es lo que
sale de dentro".
Cuando entró en una casa para alejarse de la muchedumbre, los discípulos le
preguntaron qué quería decir aquella parábola. Él les dijo: "¿Ustedes también
son incapaces de comprender? ¿No entienden que nada de lo que entra en el hombre
desde afuera puede contaminarlo, porque no entra en su corazón, sino en el
vientre y después, sale del cuerpo?". Con estas palabras declaraba limpios todos
los alimentos.
Luego agregó: "Lo que sí mancha al hombre es lo que sale de dentro; porque del
corazón del hombre salen las intenciones malas, las fornicaciones, los robos,
los homicidios, los adulterios, las codicias, las injusticias, los fraudes, el
desenfreno, las envidias, la difamación, el orgullo y la frivolidad. Todas estas
maldades salen de dentro y manchan al hombre". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, con bondad, las ofrendas que te presentamos, a fin de que esta celebración eucarística sea para tu gloria y alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ef 5, 2)
Cristo nos amó y se entregó a la muerte por nosotros, como ofrenda y víctima agradable a Dios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Señor, que este memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo nos haga morir de veras al pecado y renacer a una nueva vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
SU CORAZON YA NO PERTENECIO POR ENTERO AL SEÑOR
1 R 11, 4-13, Mc 7, 24-30
El autor de esta narración hace un balance severo del reinado de Salomón: se le fracturó el corazón y ya no le perteneció por entero al Señor como el de su padre David. Las tentaciones idolátricas, el deseo de autoafirmarse, disponiendo caprichosamente de la vida de numerosas personas, terminó volviéndolo un mal gobernante. La ruptura del reino de Israel sería atribuida a la política errónea de dicho monarca. Judíos e israelitas vivirían separados, confrontándose de manera frecuente en luchas fratricidas. El Evangelio de san Marcos nos relata un suceso relativamente escandaloso. El Maestro muestra "poca disponibilidad" para acoger los ruegos de una mujer extranjera. Los estereotipos raciales vigentes en tiempos de Jesús influyeron desfavorablemente. Sin embargo en el relato la mujer sirofenicia sirve de ejemplo para mostrar que hombres y mujeres de cualquier condición son capaces de confiar en el Dios compasivo y participar del banquete
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 109, 4)
El Señor lo ha jurado y el Señor no se retracta. Tú eres sacerdote para siempre, como lo es Melquisedec.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que para gloria tuya y salvación nuestra constituiste a Cristo sumo y eterno sacerdote, concede al pueblo redimido con su sangre obtener, por la participación en este memorial, los frutos de la muerte y resurrección de tu Hijo, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Porque has sido infiel a mi alianza, te voy a arrebatar el reino. Pero, por consideración a David, le dejaré a tu hijo una tribu.
Del primer libro de los Reyes: 11, 4-13
Cuando el rey
Salomón envejeció, sus mujeres le desviaron el corazón hacia otros dioses; su
corazón ya no perteneció por entero al Señor, como el de David, su padre.
Salomón dio culto a Astarté, diosa de los fenicios, y a Molok, el abominable
ídolo de los amonitas. Hizo lo que el Señor reprueba; no se mantuvo plenamente
fiel al Señor, como David, su padre.
Sobre el monte que está frente a Jerusalén construyó un altar a Kemós, ídolo de
Moab, y otro a Molok, ídolo de los amonitas. Y también mandó construir altares
para que sus mujeres extranjeras pudieran quemar incienso y ofrecer sacrificios
a sus dioses.
Esto irritó al Señor, porque Salomón había desviado su corazón del Señor, Dios
de Israel, que se le había aparecido dos veces y le había prohibido precisamente
dar culto a otros dioses. Pero Salomón no lo obedeció.
Entonces el Señor le dijo: "Porque te has portado así conmigo y has sido infiel
a mi alianza y a los mandamientos que te di, te voy a arrebatar el reino y se lo
voy a dar a un siervo tuyo. Sin embargo, por consideración a David, tu padre, no
lo haré durante tu vida, sino en vida de tu hijo. Pero no le voy a quitar todo
el reino. Por amor a mi siervo, David, y a Jerusalén, mi ciudad predilecta, le
dejaré a tu hijo una tribu".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
105 R/. Por tu pueblo, Señor, acuérdate de mí.
Dichosos los que cumplen la ley y obran siempre conforme a la justicia. Por el
amor que tienes a tu pueblo, acuérdate de nosotros, Señor, y sálvanos. R/.
Nuestros padres se unieron con paganos y aprendieron sus prácticas; dieron culto
a los ídolos y éstos fueron para ellos como una trampa. R/.
Entonces entregaron hijos e hijas en sacrificio a los demonios, y el Señor
renegó de su pueblo y estalló su enojo. R/.
ACLAMACIÓN (St 1, 21) R/. Aleluya, aleluya.
Acepten dócilmente la palabra que ha sido sembrada en ustedes y es capaz de
salvarlos. R/.
Los perritos, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños.
Del santo Evangelio según san Marcos: 7, 24-30
En aquel tiempo,
Jesús salió de Genesaret y se fue a la región donde se encuentra Tiro. Entró en
una casa, pues no quería que nadie se enterara de que estaba ahí, pero no pudo
pasar inadvertido. Una mujer, que tenía una niña poseída por un espíritu impuro,
se enteró enseguida, fue a buscarlo y se postró a sus pies.
Cuando aquella mujer, una siria de Fenicia y pagana, le rogaba a Jesús que le
sacara el demonio a su hija, Él le respondió: "Deja que coman primero los hijos.
No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos". La
mujer le replicó: "Sí, Señor; pero también es cierto que los perritos, debajo de
la mesa, comen las migajas que tiran los niños".
Entonces Jesús le contestó: "Anda, vete; por eso que has dicho, el demonio ha
salido ya de tu hija". Al llegar a su casa, la mujer encontró a su hija
recostada en la cama, y ya el demonio había salido de ella.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía, porque cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 11, 24-25)
Este es mi Cuerpo, que se da por ustedes. Este cáliz es la nueva alianza establecida por mi Sangre; cuantas veces lo beban, háganlo en memoria mía, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido el gozo de participar en esta Eucaristía, memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, haz que, unidos siempre a Él, vivamos como verdaderos hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
NO TOMARAS. EL NOMBRE DE DIOS EN VANO
1 R 11, 29-32; 12, 19; Mc 7, 31-37
Dios no hizo pactos incondicionales con los reyes de Israel, tampoco les extendió "cheques en blanco", ni permitió que en su nombre instauraran regímenes opresores o arbitrarios. Cuando Salomón abusó de su poder, Dios le retiró su favor y fracturó su reino. Cuando el corazón se endurece y deja de atender al designio de Dios, se extravía. Salomón no permaneció como un gobernante sensato y condujo a la ruina moral y económica a Israel. El Evangelio nos presenta a Jesús devolviéndole las capacidades a un sordomudo. El Señor Jesús realizó señales milagrosas y devolvió la salud a cojos, ciegos y paralíticos. Quien sufre alguna discapacidad como la sordera, desarrolla otras capacidades. En cambio, quienes padecemos algún género de sordera espiritual, terminamos por alienarnos y perder el contacto con los puntos de vista que desafían nuestra mentalidad.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Por su total consagración a Dios, santa Escolástica mereció escuchar estas palabras: Ven, esposa de Cristo, y recibe la corona que el Señor te ha preparado para toda la eternidad.
ORACIÓN COLECTA
Al celebrar la fiesta de santa Escolástica, te pedimos, Señor, que, a imitación suya, aprendamos a servirte con un amor infatigable y a disfrutar profundamente tu amistad. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Israel se separó de la casa de David.
Del primer libro de los Reyes: 11, 29-32; 12, 19
En aquel tiempo,
Jeroboam, siervo de Salomón, salió de Jerusalén y se encontró por el camino al
profeta Alías, de Siló, que llevaba puesto un manto nuevo.
Estaban los dos solos en el campo. Ajías tomó su manto, lo rasgó en doce pedazos
y le dijo a Jeroboam: "Toma diez pedazos, pues el Señor, Dios de Israel, te
manda decir: `Voy a desgarrar el reino de Salomón. A ti te daré diez tribus, y a
Salomón solamente le dejaré una en consideración a David, mi siervo, y a
Jerusalén, la ciudad que elegí entre todas las tribus de Israel' ".
Y desde entonces hasta el día de hoy, Israel se separó de la casa de David.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
80 R/. Israel, yo soy tu Dios: cumple mis mandatos.
No tendrás otro Dios fuera de mí, ni adorarás a dioses extranjeros. Pues yo, el
Señor, soy el Dios tuyo, el que te sacó de Egipto, tu destierro. R/.
Pero Israel no oyó mi voz y mi pueblo no quiso obedecerme. Los entregué, por
eso, a sus caprichos y los dejé vivir como quisiesen. R/.
¡Ojalá que mi pueblo me escuchara y cumpliera Israel con mis mandatos! Yo, al
punto, humillaría a sus enemigos y sentirían mi mano sus contrarios. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Hch 16, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones, para que aceptemos las palabras de tu Hijo. R/.
Hace oír a los sordos y hablar a los mudos.
Del santo Evangelio según san Marcos: 7, 31-37
En aquel tiempo,
salió Jesús de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea,
atravesando la región de Decápolis. Le llevaron entonces a un hombre sordo y
tartamudo, y le suplicaban que le impusiera las manos. Él lo apartó a un lado de
la gente, le metió los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva.
Después, mirando al cielo, suspiró y le dijo: "¡Effetá!". (que quiere decir"
¡Ábrete!"). Al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la
lengua y empezó a hablar sin dificultad.
Él les mando que no lo dijeran a nadie; pero cuanto más se lo mandaba, ellos con
más insistencia lo proclamaban; y todos estaban asombrados y decían: "¡Qué bien
lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos". Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la festividad de santa Escolástica, virgen, y concédenos que esta Eucaristía haga crecer en nosotros el amor a Cristo y a nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 10, 42)
Santa Escolástica, virgen, escogió la mejor parte y no le será quitada.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por esta Eucaristía, en la que hemos participado en memoria de santa Escolástica, virgen, concédenos, Señor, el perdón de nuestros pecados, la salud del cuerpo, tu amor en esta vida y la gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Nuestra Señora de Lourdes
Santos: San Pascual I. papa. Beato Tobías Borras, mártir.
Vísperas I del domingo: 2a semana del Salterio. Tomo III: p. 880. Para los fieles: p. 555. Edición popular: pp. 108 y 463. Memoria libre (Blanco)
LA FRACTURA QUE DIVIDIÓ A ISRAEL
1 R 11, 26-32; 13, 33-34; Mc 8, 1-10
Los dos relatos que nos comparte la liturgia pueden vincularse a través de un par de términos correlativos: cohesión o dispersión. El relato del libro de los Reyes refiere la fragmentación que se dio entre Judá e Israel tanto en el terreno religioso como en el político. El rey Jeroboán calculó que la independencia política de su reino no se consolidaría si los israelitas del norte continuaban yendo a Jerusalén a alabar al Señor. Por esa razón construyó y organizó un culto sincretista, levantando santuarios en Dan y Betel. La subordinación de la fe en aras de la consolidación del poder político. En el Evangelio de san Marcos, el Señor Jesús acoge a israelitas que llegan a Galilea procedentes de distintas regiones, vienen de aldeas cercanas y de lugares distantes. Los alimenta, los instruye y los alienta a que consoliden paulatinamente la reunificación de Israel. Jesús sabía que un pueblo disperso era más vulnerable a las amenazas externas.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creó, y permaneces virgen para siempre.
ORACIÓN COLECTA
Padre misericordioso, ven en ayuda de nuestra debilidad y, por intercesión de María, Madre inmaculada de tu Hijo, haz que podamos resurgir del pecado a una vida nueva. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Jeroboam mandó hacer dos becerros de oro.
Del primer libro de los Reyes: 12, 26-32; 13, 33-34
En aquellos días,
Jeroboam, rey de Israel, pensaba para sus adentros: "El reino todavía puede
volver a la casa de David. Si el pueblo sigue yendo a Jerusalén a ofrecer
sacrificios en el templo del Señor, acabará por ponerse de parte de Roboam, rey
de Judá, y a mí me matarán".
Por lo tanto, después de consultarlo, Jeroboam mandó hacer dos becerros de oro y
le dijo al pueblo: "Ya no tienen para qué ir a Jerusalén, porque aquí tienes,
Israel, a tu Dios, el que te saco de Egipto”. El colocó uno de los becerros en
Betel, mientras el pueblo iba con el otro a la ciudad de Dan.
Además mandó construir templos en la cima de los montes y puso de sacerdotes a
hombres del pueblo, que no pertenecían a la tribu de Leví. Instituyó una fiesta
el día quince del octavo mes, parecida a la que se celebraba en Judá. Él mismo
subió al altar en Betel para ofrecer sacrificios a los becerros que había
mandado hacer; y ahí, en Betel, designó a los sacerdotes para los templos que
había construido.
Jeroboam no cambió su mala conducta y siguió nombrando a gente común y corriente
para que fueran sacerdotes de los templos que había construido en la cima de los
montes; consagraba como sacerdote a todo aquel que lo deseaba. Éste fue el
pecado que causó la destrucción y el exterminio de la dinastía de Jeroboam.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
105 R/. Perdona, Señor, las culpas de tu pueblo.
Hemos pecado igual que nuestros padres, cometimos maldades e injusticias. Allá
en Egipto, nuestros padres no entendieron, Señor, tus maravillas. R/.
En el Horeb hicieron un becerro, un ídolo de oro, y lo adoraron. Cambiaron al
Dios que era su gloria por la imagen de un buey que come pasto. R/.
Se olvidaron del Dios que los salvó, y que hizo portentos en Egipto en la tierra
de Cam, mil maravillas, y en las aguas del Mar Rojo, sus prodigios. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 4, 4) R/. Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca
de Dios. R/.
La gente comió hasta quedar satisfecha.
Del santo Evangelio según san Marcos: 8, 1-10
En aquellos días,
vio Jesús que lo seguía mucha gente y no tenían qué comer. Entonces llamó a sus
discípulos y les dijo:
"Me da lástima esta gente: ya llevan tres días conmigo y no tienen qué comer. Si
los mando a sus casas en ayunas, se van a desmayar en el camino. Además, algunos
han venido de lejos".
Sus discípulos le respondieron: "¿Y dónde se puede conseguir pan, aquí en
despoblado, para que coma esta gente?". Él les preguntó:
"¿Cuántos panes tienen?". Ellos le contestaron: "Siete".
Jesús mandó a la gente que se sentara en el suelo; tomó los siete panes,
pronunció la acción de gracias, los partió y se los fue dando a sus discípulos,
para que los distribuyeran. Y ellos los fueron distribuyendo entre la gente.
Tenían, además, unos cuantos pescados. Jesús los bendijo también y mandó que los
distribuyeran. La gente comió hasta quedar satisfecha, y todavía se recogieron
siete canastos de sobras. Eran unos cuatro mil. Jesús los despidió y luego se
embarcó con sus discípulos y llegó a la región de Dalmanuta. Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por tu gracia, en oblación viva y continua. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Santa María Virgen.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 49)
Ha hecho en mí maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Ya que participamos de la redención eterna, te pedimos, Señor, que al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, nos gloriemos de la plenitud de tu gracia y sintamos los efectos de tu obra redentora. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VI DOMINGO ORDINARIO.
QUIERO, QUEDA LIMPIO
Lv 13, 1-2. 44-46; 1 Co 10, 31-11, 1; Mc 1, 40-45
Los relatos que escuchamos en esta ocasión se asemejan entre sí por el tema que comparten: el cuerpo y la enfermedad. La atención del libro del Levítico se concentra en torno de la descripción de las afecciones de la piel que inhabilitaban a los israelitas para participar en las celebraciones y en las actividades cotidianas de la comunidad. Un leproso era considerado una amenaza para el bienestar de la comunidad y por tanto, debía alertar a los demás de su presencia Las medidas preventivas se multiplicaban en su contra: cuanto ellos tocaran quedaría impuro. El breve relato del Evangelio de san Marcos nos presentan de forma concisa el encuentro de Jesús con el leproso: "Él extendió la mano y lo tocó". Jesús rompe con las convenciones sociales y religiosas vigentes y se aproxima sin dudarlo hacia el hombre marginal. Jesús lo sana y le ordena reivindicar su derecho a integrarse en la comunidad de Israel.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 30, 3-4)
Sírveme de defensa, Dios mío, de roca y fortaleza salvadoras; y pues eres mi baluarte y mi refugio, acompáñame y guíame.
ORACIÓN COLECTA
Señor nuestro, que prometiste venir y hacer tu morada en los corazones rectos y sinceros, concédenos la rectitud y sinceridad de vida que nos hagan dignos de esa presencia tuya. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
El leproso vivirá solo, fuera del campamento.
Del libro del Levítico: 13, 1-2. 44-46
El Señor dijo a Moisés y a Aarón: "Cuando alguno tenga en su carne una o varias manchas escamosas o una mancha blanca y brillante, síntomas de la lepra, será llevado ante el sacerdote Aarón o ante cualquiera de sus hijos sacerdotes. Se trata de un leproso, y el sacerdote lo declarará impuro. El que haya sido declarado enfermo de lepra, traerá la ropa descosida, la cabeza descubierta, se cubrirá la boca e irá gritando: `¡Estoy contaminado! ¡Soy impuro!'. Mientras le dure la lepra, seguirá impuro y vivirá solo, fuera del campamento". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo 31
R/. Perdona, Señor, nuestros pecados.
Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado. Dichoso aquel en el
que Dios no encuentra ni delito ni engaño. R/.
Ante el Señor reconocí mi culpa, no oculté mi pecado. Te confesé, Señor, mi gran
delito y tú me has perdonado. R/.
Alégrense con el Señor y regocíjense los justos todos, y todos los hombres de
corazón sincero canten de gozo. R/.
Sean imitadores míos como yo lo soy de Cristo.
De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 10, 31-11, 1
Hermanos: Todo lo que hagan ustedes, sea comer, o beber, o cualquier otra cosa, háganlo todo para gloria de Dios. No den motivo de escándalo ni a los judíos, ni a los paganos, ni a la comunidad cristiana. Por mi parte, yo procuro dar gusto a todos en todo, sin buscar mi propio interés, sino el de los demás, para que se salven. Sean, pues, imitadores míos, como yo lo soy de Cristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN (Lc 7, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.
Se le quitó la lepra y quedó limpio.
Del santo Evangelio según son Marcos: 1, 40-45
En aquel tiempo,
se le acercó a Jesús un leproso para suplicarle de rodillas: "Si tú quieres,
puedes curarme". Jesús se compadeció de él, y extendiendo la mano, lo tocó y le
dijo: "¡Sí quiero: sana!". Inmediatamente se le quitó la lepra y quedó limpio.
Al despedirlo, Jesús le mandó con severidad: "No se lo cuentes a nadie; pero
para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo
prescrito por Moisés".
Pero aquel hombre comenzó a divulgar tanto el hecho, que Jesús no podía ya
entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera, en lugares
solitarios, a donde acudían a Él de todas partes. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Credo
PLEGARIA UNIVERSAL
Presentemos
al Padre nuestras plegarias, por nosotros y por el mundo entero.
Después de cada petición diremos:
Escúchanos, Padre.
Oremos por la Iglesia, por todos los cristianos. Que con nuestra forma de
actuar seamos portadores del amor de Dios hacia los que sufren. Oremos.
Oremos por nuestro mundo, por nuestra sociedad. Que en esta situación de crisis
económica que estamos viviendo, nuestros gobernantes trabajen de verdad para que
desaparezcan la pobreza, el hambre y la explotación de los débiles. Oremos.
Oremos por todos los enfermos que sufren, en el cuerpo o en el espíritu. Que
sientan siempre muy cercana la fuerza de Dios, que no los abandona, así como
nuestro cuidado y atención. Oremos.
Oremos por nosotros, los que hoy nos hemos reunido aquí para celebrar la
Eucaristía. Que vivamos muy a fondo, y sepamos transmitir a los demás, el anhelo
de un mundo justo, fraterno, en el que toda persona pueda vivir dignamente.
Oremos
Escúchanos, Padre de todos. Tú amas con especial amor a los pobres y a los
enfermos. Enséñanos, Padre, a ser como tú. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este sacrificio, Señor, que vamos a ofrecerte, nos purifique, nos renueve y nos ayude a obtener la recompensa eterna, prometida a quienes cumplen tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.
ANTIFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 3, 16)
Tanto amó Dios al mundo, que le dio a su Hijo único para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga la vida eterna.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, aviva cada vez más en nosotros el deseo de recibir este pan eucarístico, por medio del cual nos comunicas tú la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.-Detrás de estos pasajes sobre la lepra y los leprosos, encontramos el asunto del bienestar personal y del interés general. La sociedad marca sus fronteras y establece unos criterios para delimitar los valores y las conductas que preservan el bienestar general. El Señor Jesús creció dentro de una sociedad que imponía reglas y ordenamientos estrechos para defender su identidad y preservar un orden social. En el principio dicho orden aseguraba unos valores legítimos, pero posteriormente se fue convirtiendo en un sistema que legitimaba la discriminación hacia las personas más vulnerables. Dicha discriminación se justificaba en el nombre de Dios. Cabe resaltar que el Señor Jesús invirtió la escala de valores y promovió una convivencia incluyente y solidaria. Los seguidores de Jesús tenemos un referente claro y seguro: el Padre de Jesús nos manifiesta su compasión y defiende los derechos y la dignidad de los más desprotegidos.
BUSCANDO SEÑALES
St 1, 1-11; Mc 8, 11-13
En el prólogo de esta carta, Santiago exhorta a los cristianos a mantener una actividad entusiasta ante las dificultades. El autor está convencido que la fe que enfrenta dificultades se fortifica. En realidad, cuando el creyente enfrenta algún tipo de contratiempo por razón de su fidelidad a Jesús, va arraigando su confianza en Dios. Una fe probada se transforma en confianza De esa confianza brota la esperanza firme. En ese sentido podemos encajar este pasaje con el relato evangélico donde los contemporáneos del Señor Jesús, le exigen que autentifique su autoridad ofreciendo una señal milagrosa. Quien está abierto al mensaje de Dios, aprende a descifrar los gestos modestos que la realidad va entregando La historia de Galilea quedó marcada de forma indeleble por la obra y la persona de Jesús. Propios y extraños lo podían apreciar
ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 9, 38)
Rueguen al dueño de la mies que mande operarios a sus campos, dice el Señor a sus discípulos.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que eres quien provee de pastores a la comunidad cristiana, haz que tu Espíritu suscite en ella sacerdotes dignos del altar y los llene de piedad y fortaleza para anunciar tu Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Las pruebas de su fe les darán fortaleza, para que su vida sea íntegra e irreprochable.
De la carta del apóstol Santiago: 1, 1-11
Santiago, siervo
de Dios y de Jesucristo, el Señor, saluda a las doce tribus, dispersas por el
mundo.
Hermanos míos: Cuando se vean asediados por toda clase de pruebas y tentaciones,
ténganse por dichosos, sabiendo que las pruebas a que se ve sometida su fe les
darán fortaleza, y esta fortaleza los llevará a la perfección en las buenas
obras y a una vida integra e irreprochable.
Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, que se la pida a Dios y Él se la
dará; porque Dios da a todos con generosidad y sin regatear. Pero tiene que
pedírsela con fe y sin dudar; pues el que duda se parece a las olas del mar, que
van y vienen, agitadas por el viento. Quien es inconstante e indeciso en su
vida, no recibirá nada del Señor. Que el hermano de condición humilde esté
orgulloso de su alta dignidad, y el rico, de su humilde condición, pues se
acabará como las flores del campo. Porque sale el sol y con su calor quema las
hierbas; se caen las flores y se acaba su belleza. Así se marchitará el rico, en
medio de todas sus empresas. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
118 R/. Danos tu misericordia, Señor, y tendremos vida.
Antes de la aflicción fui un descarriado, pero ahora obedezco tus palabras. Tú
que eres bueno y haces beneficios, instrúyeme en tus leyes. R/.
Sufrir fue provechoso para mí, pues aprendí, Señor, tus mandamientos. Para mí
valen más tus enseñanzas que miles de monedas de oro y plata. R/.
Yo bien sé que son justos tus decretos y que tienes razón cuando me afliges.
Señor, que tu amor me consuele, conforme a las promesas que me has hecho. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 14, 6) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre si no es por mí, dice
el Señor. R/.
¿Por qué esta gente busca una señal?
Del santo Evangelio según san Marcos: 8, 11-13
En aquel tiempo,
se acercaron a Jesús los fariseos y se pusieron a discutir con Él, y para
ponerlo a prueba, le pedían una señal del cielo. Jesús suspiro profundamente y
dijo: "¿Por qué esta gente busca una señal? Les aseguro que a esta gente no se
le dará ninguna señal".
Entonces los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, con bondad, los dones y oraciones de tu pueblo; multiplica en él las vocaciones sacerdotales y hazlas perseverar en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 3, 16)
En esto hemos conocido lo que es el amor de Dios: en que dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Con la fuerza de este sacramento de amor que hoy hemos celebrado, haz, Señor, madurar las vocaciones que a manos llenas sembraste en el campo de la Iglesia, a fin de que sean muchos los que elijan servirte en sus hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
EL ORIGEN DE LA TENTACIÓN
St 1, 12-18; Mc 8, 14-21
La carta de Santiago despeja el malentendido frecuente que surge a propósito de las tentaciones. No es Dios quien nos pone pruebas ni tentaciones. El espejismo que nos encandila se origina en nuestro propio interior. El deseo desbordado que nos impulsa a autoafirmarnos de manera egoísta sobre los demás, se nos presenta de forma seductora. En otras palabras, el mal toma la careta del bien. La falta de previsión o la precipitación hizo que los discípulos olvidaran cargar con panes suficientes para el camino. El incidente los retrató de cuerpo entero. Hacían depender su seguridad de la cantidad de bienes disponibles. Así suele pasarnos. Creemos erróneamente que la vida dichosa depende del tamaño de nuestros recursos. Esa ilusión estimula nuestra fiebre posesiva y encadena a la cadena del consumo desmedido e irresponsable.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Is 59, 21; 56, 7)
Mis palabras, que yo he puesto en tus labios, no se han de apartar de tu boca, dice el Señor; y yo aceptaré sobre mi altar tus sacrificios.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que por medio de los santos Cirilo y Metodio iluminaste con la luz del Evangelio a los pueblos eslavos, abre nuestro corazón para que aceptemos tu palabra y ayúdanos a vivir de acuerdo con la fe que profesamos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Dios no le pone tentaciones a nadie.
De la carta del apóstol Santiago: 1, 12-18
Hermanos: Dichoso
el hombre que sufre la tentación, porque después de superarla, recibirá en
premio la corona de la vida que Dios ha prometido a los que lo aman.
Que nadie diga cuando sufre una tentación, que es Dios el que lo tienta, porque
Dios no puede ser tentado por el mal, ni pone Él mismo a nadie en tentación. Más
bien, cuando alguno es tentado, es su propia concupiscencia la que lo arrastra y
lo seduce. La concupiscencia concibe y da a luz al pecado; y el pecado, cuando
madura, engendra la muerte.
No se equivoquen, queridos hermanos: Todo beneficio y todo don perfecto viene de
lo alto, del creador de la luz, en quien no hay ni cambios ni sombras. Por su
propia voluntad nos engendró mediante la palabra de la verdad, para que
fuéramos, en cierto modo primicias de sus creaturas. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Del salmo
93 R/. Señor, dichoso aquel a quien tú educas.
Señor, dichoso aquel a quien tú educas y enseñas a cumplir tus
mandamientos; cuando lleguen las horas de desgracia, no perderá el sosiego. R/.
Jamás rechazará Dios a su pueblo ni dejará a los suyos sin amparo. Hará justicia
al justo y dará un porvenir al hombre honrado. R/.
Cuando me hallaba al borde del sepulcro, tu amor, Señor, me conservó la vida;
cuando se multiplican mis problemas, en tus consuelos hallo mi delicia. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 14, 23) R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor; y mi Padre lo amará y
vendremos a él. R/.
Cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes.
Del santo Evangelio según san Marcos: 8,14-21
En aquel tiempo,
cuando los discípulos iban con Jesús en la barca, se dieron cuenta de que se les
había olvidado llevar pan; sólo tenían uno. Jesús les hizo esta advertencia:
"Fíjense bien y cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes".
Entonces ellos comentaban entre sí: "Es que no tenemos panes".
Dándose cuenta de ello, Jesús les dijo: "¿Por qué están comentando que no
trajeron panes? ¿Todavía no entienden ni acaban de comprender? ¿Tan embotada
está su mente? ¿Para qué tienen ustedes ojos, si no ven, y oídos, sino oyen? ¿No
recuerdan cuántos canastos de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes
entre cinco mil hombres?". Ellos le contestaron: "Doce". Y añadió: "¿Y cuántos
canastos de sobras recogieron cuando repartí siete panes entre cuatro mil?". Le
respondieron: "Siete". Entonces él dijo: "¿Y todavía no acaban de comprender?".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, la ofrenda que te presentamos en la fiesta de los santos Cirilo y Metodio, y en señal de tu agrado, derrama sobre nosotros la abundancia de tus dones. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mc 10, 45)
El Hijo del hombre ha venido a dar su vida como rescate por la humanidad.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que la comunión que hemos recibido en prenda de salvación, al celebrar la fiesta de los santos Cirilo y Metodio, nos sostenga, Señor, en la vida terrena y nos haga desear la celeste. Por Jesucristo, nuestro Señor.
RELIGIÓN PURA Y SIN TACHA
St 1, 19-27; Mc 8, 22-26
El buen decir y el bien oír nos permiten vivir más sensatamente. Si la continuidad entre el decir y el hacer es la constante, dicha actitud nos dará la serenidad para vivir congruentemente con la frente en alto. Las imágenes que usa el autor de la Carta de Santiago son pertinentes: en el espejo de la conciencia se exhibe la autenticidad o la mentira de nuestra existencia. Quien además, confiesa a Jesús como su Señor, vive como Él vivió, haciendo el bien y solidarizándose con las carencias y las necesidades de sus hermanos. El relato de la curación del ciego de Betsaida es la ilustración más que patente de que la religión pura y sin mancha a los ojos de Dios exige que nos ocupemos eficazmente de los débiles y desvalidos.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 16, 6. 8)
Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío; atiéndeme y escucha mis palabras. Cuídame como a la niña de tus ojos y cúbreme bajo la sombra de tus alas.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, haz que nuestra voluntad sea siempre dócil a la tuya y que te sirvamos con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Sean constantes, no en oír y olvidar la palabra, sino en ponerla por obra.
De la carta del apóstol Santiago: 1, 19-27
Queridos
hermanos: Tengan esto presente: que cada uno sea pronto para escuchar y lento
para hablar, lento para enojarse; porque la ira del hombre no produce la
rectitud que quiere Dios. Arranquen, pues, de ustedes toda impureza y maldad y
acepten dócilmente la palabra que ha sido sembrada en ustedes y es capaz de
salvarlos.
Pongan en práctica esa palabra y no se limiten a escucharla, engañándose a
ustedes mismos; pues quien escucha la palabra y no la pone en práctica, se
parece a un hombre que se mira la cara en un espejo, y después de mirarse, se da
la media vuelta y al instante se olvida de cómo es. En cambio, el que se
concentra en la ley perfecta de la libertad y es constante, no en oírla y
olvidarla, sino en ponerla por obra, ése encontrará su felicidad en practicarla.
Si alguno cree que es hombre religioso, pero no sabe poner freno a su lengua, él
mismo se engaña y su religión no sirve de nada. La religión pura e intachable a
los ojos de Dios Padre, consiste en visitar a los huérfanos y a las viudas en
sus tribulaciones, y en guardarse de este mundo corrompido. Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
14 R/. ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?
El hombre que procede honradamente y obra con justicia; el que es sincero en
todas sus palabras y con su lengua a nadie desprestigia. R/.
Quien no hace mal a prójimo ni difama al vecino, quien no ve con aprecio a los
malvados, pero honra a quienes temen al Altísimo. R/.
Quien presta sin usura y quien no acepta soborno en perjuicio de inocentes, ése
será agradable a los ojos de Dios eternamente. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Ef 1, 17-18) R/. Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes, para que
podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento. R/.
El ciego quedó curado y vela todo con claridad.
Del santo Evangelio según san Marcos: 8, 22-26
En aquel tiempo,
Jesús y sus discípulos llegaron a Betsaida y enseguida le llevaron a Jesús un
ciego y le pedían que lo tocara. Tomándolo de la mano, Jesús lo sacó del pueblo,
le puso saliva en los ojos, le impuso las manos y le preguntó: "¿Ves algo?" El
ciego, empezando a ver, le dijo: "Veo a la gente, como si fueran árboles que
caminan".
Jesús le volvió a imponer las manos en los ojos y el hombre comenzó a ver
perfectamente bien: estaba curado y veía todo con claridad. Jesús lo mandó a su
casa, diciéndole: "Vete a tu casa, y si pasas por el pueblo, no se lo digas a
nadie". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, estos dones tuyos que con sincera voluntad te presentamos, y por medio de esta Eucaristía, dígnate purificarnos y renovarnos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mc 10, 45)
El Hijo del hombre ha venido a dar su vida como rescate por la humanidad, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta celebración eucarística nos comunique, Señor, nuevas fuerzas para cumplir tu voluntad en esta vida y nos confirme en la esperanza de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
LA PREGUNTA DECISIVA
St 2, 1-9; Mc 8, 27-33
La lanza el Señor Jesús a los Doce. No les pide referencias externas, les pide un pronunciamiento personal e intransferible: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?". No hay escapatoria. Hay que definirse y sustentar una postura. No tiene caso recurrir a resúmenes trillados, ni a fórmulas estereotipadas. Las preguntas más profundas se responden desde el corazón. Pedro ya dio la suya hace cientos de años. La carta de Santiago nos ofrece una pista orientadora. El hermano que sufre privaciones, que padece enfermedad o marginación social es el preferido de Dios. En su historia particular, en sus quejas y luchas personales, resuena viva y crudamente la voz de Dios. Conviene deletrearla. Sin maquillaje ni retoques, sin ropas fastuosas, sin símbolos de poder, se revela ahí el verdadero rostro de Jesus.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 77, 23-25)
Abrió Dios las compuertas del cielo e hizo llover sobre ellos el maná para que comiesen; les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que llevaste a cabo la obra de la redención humana por el misterio pascual de tu Hijo, concédenos que, al anunciar llenos de fe por medio de los signos sacramentales, su muerte y resurrección, recibamos cada vez con mayor abundancia los frutos de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Dios ha elegido a los pobres del mundo. Ustedes, en cambio, han afrentado al pobre.
De la carta del apóstol Santiago: 2, 1-9
Hermanos: Puesto
que ustedes tienen fe en nuestro Señor Jesucristo glorificado, no tengan
favoritismos. Supongamos que entran al mismo tiempo en su reunión un hombre con
un anillo de oro, lujosamente vestido, y un pobre andrajoso, y que fijan ustedes
la mirada en el que lleva el traje elegante y le dicen: "Tú, siéntate aquí,
cómodamente". En cambio le dicen al pobre: "Tú, párate allá o siéntate aquí en
el suelo, a mis pies". ¿No es esto tener favoritismos y juzgar con criterios
torcidos?
Queridos hermanos, ¿acaso no ha elegido Dios a los pobres de este mundo para
hacerlos ricos en la fe y herederos del Reino que prometió a los que lo aman?
Ustedes, en cambio, han afrentado al pobre. ¿Acaso no son los ricos los que los
oprimen a ustedes, los que los arrastran a los tribunales? ¿No son ellos los que
denigran el nombre ilustre que les impusieron a ustedes? Si cumplen la ley
suprema de la Sagrada Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, obran
bien; pero si tienen favoritismos, están cometiendo un pecado y esa ley los
acusa como transgresores. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
33 R/. El Señor escucha el clamor de los pobres.
Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento
orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo. R/.
Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí
al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores. R/.
Confía en el Señor y saltarás de gusto, jamás te sentirás decepcionado porque el
señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Jn 6, 63. 68) R/. Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes palabra de vida eterna. R/.
Dijo Pedro: “Tú eres el Mesías". - Es necesario que el Hijo del hombre padezca
mucho.
Del santo Evangelio según san Marcos: 8, 27-33
En aquel tiempo,
Jesús y sus discípulos se dirigieron a los poblados de Cesarea de Filipo. Por el
camino les hizo esta pregunta: "¿Quién dice la gente que soy yo?". Ellos le
contestaron: "Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y
otros, que alguno de los profetas".
Entonces Él les preguntó: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?". Pedro le
respondió: "Tú eres el Mesías". Y Él les ordenó que no se lo dijeran a nadie.
Luego se puso a explicarles que era necesario que el Hijo del hombre padeciera
mucho, que fuera rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los
escribas, que fuera entregado a la muerte y resucitara al tercer día.
Todo esto lo dijo con entera claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y
trataba de disuadirlo. Jesús se volvió, y mirando a sus discípulos, reprendió a
Pedro con estas palabras: "¡Apártate de mí, Satanás! Porque tú no juzgas según
Dios, sino según los hombres". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, te pedimos humildemente nos concedas que este sacramento de amor sea siempre para nosotros un signo de unidad y un vínculo de amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 51-52)
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor. El que coma de este pan, vivirá eternamente; pues el pan que voy a dar, es mi carne, y lo doy para vida del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que la participación en este banquete celestial nos santifique, de modo que, por la recepción del Cuerpo y Sangre de Cristo, se estreche entre nosotros la unión fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PÉRDIDAS Y GANANCIAS
St 1, 14:24; Mc 8, 34-9, 1
Un par de palabras que nos resultan familiares. Nadie anhela ser un perdedor. La victoria es estimulante y seductora. El éxito personal, el logro profesional son buscados con enorme pasión. El Evangelio en cambio plantea una situación paradójica: perder la vida por Jesús equivale a ganarla. El éxito cristiano no llega temprano. Más bien se retarda. No hay atajos que nos ahorren el camino de la cruz. Por fidelidad a Jesús se va cargando la cruz. Cruz que no es necesariamente la entrega martirial de la vida, puesto que también puede vivirse la espiritualidad de la cruz, ayudando a otras personas a que se despojen de las falsas cruces, que el egoísmo y la intolerancia van cargando sobre los hombros de las personas más vulnerables.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 9-10)
Sin distinción de raza, lengua, pueblo o nación, nos compraste, Señor, con tu Sangre e hiciste de nosotros un Reino para Dios.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que has redimido a todos los hombres con la preciosa Sangre de tu Hijo, protege en nosotros la obra de tu misericordia, para que, celebrando siempre el misterio de nuestra salvación merezcamos alcanzar sus frutos eternos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
La fe sin obras está muerta.
De la carta del apóstol Santiago: 2, 14-24. 26
Hermanos míos:
¿De qué le sirve a uno decir que tiene fe, si no la demuestra con obras? ¿Acaso
podrá salvarlo esa fe? Supongamos que algún hermano o hermana carece de ropa y
del alimento necesario para el día, y que uno de ustedes le dice: "Que te vaya
bien; abrígate y come", pero no le da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué le
sirve que le digan eso? Así pasa con la fe; si no se traduce en obras, está
completamente muerta.
Quizás alguien podría decir: "Tú tienes fe y yo tengo obras. A ver cómo, sin
obras, me demuestras tu fe; yo, en cambio, con mis obras te demostraré mi fe".
Tú crees, por ejemplo, que hay un solo Dios y haces bien; pero los demonios
también creen eso y, sin embargo, tiemblan. ¿Quieres saber, hombre ignorante,
por qué la fe sin obras es estéril? ¿Acaso nuestro padre Abraham no fue
justificado por sus obras, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? Fíjate
cómo su fe colaboraba con sus obras y por las obras se perfeccionaba su fe. Así
se cumplió lo que dice aquel pasaje de la Escritura: Abraham tuvo fe en Dios y
eso le valió la justificación, y por eso se le llamó "amigo de Dios".
Ya ven cómo la persona es justificada por las obras, no por la fe sola. Pues así
como un cuerpo que no respira es un cadáver, la fe sin obras está muerta.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
111 R/ Dichosos los que temen al Señor.
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos
serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos. R/.
Fortuna y bienestar habrá en su casa, siempre obrarán conforme a la justicia.
Quien es justo, clemente y compasivo, como una luz en las tinieblas brilla. R/.
Quienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente, jamás se
desviarán; vivirá su recuerdo para siempre. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 15, 15) R/. Aleluya, aleluya.
A ustedes los llamo amigos, dice el Señor, porque les he dado a conocer todo lo
que le he oído a mi Padre. R/.
El que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.
Del santo Evangelio según san Marcos: 8, 34-9, 1
En aquel tiempo,
Jesús llamó a la multitud y a sus discípulos, y les dijo: "El que quiera venir
conmigo, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y que me siga. Pues el
que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por
el Evangelio, la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si
pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla? Si alguien se
avergüenza de mí y de mis palabras ante esta gente, idólatra y pecadora, también
el Hijo del hombre se avergonzará de él, cuando venga con la gloria de su Padre,
entre los santos ángeles".
Y añadió: "Yo les aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin haber
visto primero que el Reino de Dios ha llegado ya con todo su poder".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al presentarte nuestras ofrendas, te suplicamos, Señor, que por medio de estos misterios, nos acerquemos a Jesús, y renovemos la acción salvadora de su Sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. 1 Co 10, 16)
El cáliz de nuestra acción de gracias, nos une a todos en la Sangre de Cristo; y el pan que partimos, nos une a todos en el Cuerpo del Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso, habiendo sido confortados con el alimento y bebida celestiales, te pedimos que defiendas del temor del enemigo a quienes has redimido con la preciosa Sangre de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Vísperas I del domingo: 3a semana del Salterio. Tomo III: p. 1019. Para los fieles: p. 642. Edición popular: pp. 202 y 464. Feria (Verde)
NO SE METAN TANTO A MAESTROS
St 33-10; Mc 9, 2-13
El maestro que no se autodisciplina y que no se autorregula se convierte en un demagogo. Palabra más, palabras menos, eso es lo que afirma la carta de Santiago. Es muy fácil pecar por exceso cuando se habla. Del mucho hablar nos arrepentimos, de haber callado, un poco menos. El que consigue expresarse con prudencia y moderación vive relaciones más armoniosas consigo mismo y con los demás. El pasaje de la transfiguración nos presenta Figuras sobresalientes como el Señor Jesús, Elías y Moisés Israelitas verdaderos, oyentes de la palabra y profetas de la acción. Ninguno de los tres fue un timorato ni un mediocre. Fueron hombres congruentes que conjugaron su acción con su palabra. Por eso son testigos de la transfiguración que lo acredita como Hijo digno de la escucha.
MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sedulio)
Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.
ORACIÓN COLECTA
Dios santo, Padre de Jesucristo, nuestro Salvador, que en Santa María, Virgen y Madre, nos has dado la imagen de la Iglesia, envía tu Espíritu en ayuda de nuestra debilidad; para que, perseverando en la fe, crezcamos en el amor y caminemos juntos hasta la meta de la bienaventurada esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA
Ningún hombre ha podido domar la lengua.
De la carta del apóstol Santiago: 3, 1-10
Hermanos míos:
Que no se pongan tantos de ustedes a enseñar como maestros, pues a los que
enseñamos se nos juzgará con mayor severidad.
Todos fallamos en muchas cosas y quien no falla al hablar es hombre perfecto,
capaz de dominar todo su cuerpo. Piensen que a los caballos les ponemos el freno
en el hocico para hacerlos obedecer y para dirigir, así, todo su cuerpo. Fíjense
también en los barcos: son muy grandes, los empujan vientos muy fuertes, y sin
embargo, el piloto los dirige a su arbitrio, por medio de un pequeñísimo timón.
Pues lo mismo pasa con la lengua: es un órgano muy pequeño y se cree capaz de
grandes cosas. Bien saben ustedes además, que un fuego insignificante incendia
todo un bosque. Pues la lengua es un fuego y encierra en sí todo un mundo de
maldad. Es uno de nuestros órganos, y sin embargo, contamina al cuerpo entero;
prendida por el infierno, incendia todo el curso de nuestra existencia.
Por otra parte, toda clase de fieras y aves, de reptiles y animales marinos se
pueden domar y han sido domados por el hombre; pero ningún hombre ha podido
domar la lengua, que es una constante amenaza, cargada de veneno mortal. Con la
lengua bendecimos al que es nuestro Señor y Padre, y con ella maldecimos a los
hombres, creados a imagen de Dios. De la misma boca salen bendiciones y
maldiciones. Hermanos míos, esto no debe ser así. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Del
salmo 11 R/. Tú nos protegerás, Señor.
Sálvanos tú, Señor, porque ya no hay ni bondad ni lealtad entre los hombres. No
hacen más que mentirse unos a otros, siempre hablan con doblez sus corazones.
R/.
Extermina, Señor, a los hipócritas y a los que dicen, fanfarrones: "La lengua es
nuestra fuerza: ¿quién será el que se atreva a darnos órdenes?". R/.
Tus palabras, Señor, sí son sinceras, son plata refinada siete veces. Tú nos
protegerás, Señor, nos librarás de esta gente para siempre. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Mt 17, 5) R/. Aleluya, aleluya.
En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre, que decía: "Este es mi Hijo
amado; escúchenlo". R/.
Se transfiguró en presencia de ellos.
Del santo Evangelio según san Marcos: 9, 2-13
En aquel tiempo,
Jesús tomó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos a un monte alto
y se transfiguró en su presencia. Sus vestiduras se pusieron esplendorosamente
blancas, con una blancura que nadie puede lograr sobre la tierra. Después se les
aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro le dijo a
Jesús: "Maestro, ¡qué a gusto estamos aquí! Hagamos tres chozas, una para ti,
otra para Moisés y otra para Elías". En realidad no sabía lo que decía, porque
estaban asustados.
Se formó entonces una nube, que los cubrió con su sombra, y de esta nube salió
una voz que decía: "Éste es mi Hijo amado; escúchenlo". En ese momento miraron
alrededor y no vieron a nadie sino a Jesús, que estaba solo con ellos.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó que no contaran a nadie lo que
habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos.
Ellos guardaron esto en secreto, pero discutían entre sí qué querría decir eso
de 'resucitar de entre los muertos'.
Le preguntaron a Jesús: "¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir
Elías?". Él les contestó: "Si fuera cierto que Elías tiene que venir primero y
tiene que poner todo en orden, entonces ¿cómo es que está escrito que el Hijo
del hombre tiene que padecer mucho y ser despreciado? Por lo demás, yo les
aseguro que Elías ha venido ya y lo trataron a su antojo, como estaba escrito de
él". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Padre lleno de bondad, que nos socorra el inmenso amor de tu Hijo unigénito para que, quien al nacer de la Virgen María, no menoscabó la integridad de la Madre, sino que la consagró, nos libre de nuestras culpas y haga acepta a ti nuestra oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Santa María Virgen.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 11, 27)
Dichosa la Virgen María, que llevó en su seno al Hijo del eterno Padre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, al recibir el sacramento celestial en esta conmemoración de la santísima Virgen María, te pedimos que nos concedas celebrar dignamente, a imitación suya, el misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VII DOMINGO ORDINARIO
MIREN QUE REALIZO ALGO NUEVO
Is 43, 18-19. 21-22. 24-25; 2 Co 1, 18-22; Mc 2, 1-12
La curación del paralítico conducido en una camilla es un nuevo comienzo. Un hombre, laico él, venido de una aldea insignificante como Nazaret, recita un mensaje esperanzador Dios llega para ocuparse de la gente olvidada Los enfermos, lisiados y desempleados que no son recibidos ni atendidos por las autoridades prepotentes de Jerusalén, empezarían a vivir una vida, digna de un ser humano. Dios, fiel a sus promesas, rompería las ataduras del pecado y la enfermedad. Jesús aparece como el portador de una amnistía y un perdón sin condiciones. Esa era una novedad, una verdadera buena noticia. Las metáforas de Isaías no mienten: Jesús es agua en el desierto, es un río en el yermo, es agua fresca que apaga la sed. San Pablo lo dirá más concisamente. Jesús es el sí definitivo de Dios para su pueblo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 12, 6)
Confío, Señor, en tu misericordia; alegra mi corazón con tu auxilio. Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, ser dóciles a las inspiraciones de tu Espíritu para que realicemos siempre en nuestra vida tu santa voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Yo soy el que ha borrado tus crímenes.
Del libro del profeta Isaías: 43, 18-19. 21-22. 24-25
Esto dice el Señor: "No recuerden lo pasado ni piensen en lo antiguo; yo voy a realizar algo nuevo. Ya está brotando. ¿No lo notan? Voy a abrir caminos en el desierto y haré que corran los ríos en la tierra árida. Entonces el pueblo que me he formado proclamará mis alabanzas. Pero tú, Jacob, no me has invocado; no te has esforzado por servirme, Israel, sino que pusiste sobre mí la carga de tus pecados y me cansaste con tus iniquidades. Si he borrado tus crímenes y no he querido acordarme de tus pecados, ha sido únicamente por amor de mí mismo". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
40 R/. Sáname, Señor, pues he pecado contra ti.
Dichoso el que cuida de los pobres; en los momentos difíciles lo librará el
Señor. Él lo cuidará y defenderá su vida, hará que viva feliz sobre la tierra y
no lo entregará al odio de sus enemigos. El Señor lo confortará en el lecho del
dolor y calmará sus sufrimientos. R/.
Apiádate de mí, Señor, te lo suplico; sáname, pues he pecado contra ti. Hazme
recobrar la salud y vivir en tu amistad toda mi vida. Bendito sea el Señor, Dios
de Israel, ahora y siempre. R/.
Jesucristo no fue primero "sí" y luego "no". Todo Él es un "sí".
De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 18-22
Hermanos: Dios es testigo de que la palabra que les dirigimos a ustedes no fue primero "sí" y luego "no". Cristo Jesús, el Hijo de Dios, a quien Silvano, Timoteo y yo les hemos anunciado, no fue primero "sí" y luego "no". Todo Él es un "sí". En Él, todas las promesas han pasado a ser realidad. Por Él podemos responder "Amén" a Dios, quien a todos nosotros nos ha dado fortaleza en Cristo y nos ha consagrado. Nos ha marcado con su sello y ha puesto el Espíritu Santo en nuestro corazón, como garantía de lo que vamos a recibir. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN (Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la
liberación a los cautivos. R/.
El Hijo del hombre tiene poder para perdonar los pecados.
Del santo Evangelio según san Marcos: 2, 1-12
Cuando Jesús
volvió a Cafarnaúm, corrió la voz de que estaba en casa, y muy pronto se
aglomeró tanta gente, que ya no había sitio frente a la puerta. Mientras Él
enseñaba su doctrina, le quisieron presentar a un paralítico, que iban cargando
entre cuatro. Pero como no podían acercarse a Jesús por la cantidad de gente,
quitaron parte del techo, encima de donde estaba Jesús, y por el agujero bajaron
al enfermo en una camilla.
Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: "Hijo, tus
pecados te quedan perdonados". Algunos escribas que estaban allí sentados
comenzaron a pensar: "¿Por qué habla éste así? Eso es una blasfemia. ¿Quién
puede perdonar los pecados sino sólo Dios?".
Conociendo Jesús lo que estaban pensando, les dijo: "¿Por qué piensan así? ¿Qué
es más fácil, decirle al paralítico: 'Tus pecados te son perdonados' o decirle:
'Levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa'? Pues para que sepan que el Hijo
del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados —le dijo al
paralítico—: Yo te lo mando: levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa".
El hombre se levantó inmediatamente, recogió su camilla y salió de allí a la
vista de todos, que se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo:
"¡Nunca habíamos visto cosa igual!". Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
Credo
PLEGARIA UNIVERSAL
Presentemos
ahora nuestras intenciones, con la certeza de que seremos escuchados.
Después de cada petición diremos: Escúchanos, Señor.
Por la Iglesia. Que sea portadora de esperanza, de salud y de salvación
para todos. Oremos.
Por todos los cristianos. Que nos mantengamos firmes en la fe y en el amor, a
pesar de las dificultades y contratiempos. Oremos.
Por nuestra sociedad. Que todos seamos capaces de reconocer los propios errores,
y se pueda avanzar por el camino del diálogo y del perdón. Oremos.
Por todos los que pasan dificultades. Que encuentren en Jesús y en los
cristianos la palabra y el gesto sanador y salvador que necesitan. Oremos.
Por los hombres y mujeres que forman el Ejército. Que Jesús sea su modelo de
servicio dedicado, atento y respetuoso. Oremos.
Por nosotros. Que la Eucaristía que celebramos nos ayude a llevar nuestras
cruces con fuerza y esperanza, y a avanzar por el camino de la vida con
optimismo e ilusión. Oremos.
Escucha, Padre, nuestras oraciones, y concédenos lo que te hemos pedido con
fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este sacrificio de acción de gracias y de alabanza que vamos a ofrecerte, nos ayude, Señor, a conseguir nuestra salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 11, 27)
Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo, que ha venido a este mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de Cristo, que nos has dado, Señor, en este sacramento, sean para todos nosotros una prenda segura de vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Las encuestas de opinión pública no dejan lugar a dudas. Las personas estamos perdiendo la confianza en las instituciones públicas a pasos acelerados. Las cifras escandalosas de homicidios y ejecuciones, el aumento de la violencia se han vuelto constantes. Ya no es nada nuevo, contabilizar las muertes por decenas. Lo único nuevo seria el advenimiento de un trabajo seguro, que integrara a cientos de miles de jóvenes a una sociedad incluyente y productiva. La mejor cohesión social se opera cuando cada persona encuentra una forma honesta, digna de realizar su vida y sacar adelante los proyectos legítimos de su familia. Esa novedad sí que sería una gran noticia. De la parálisis del miedo, el desempleo y el mal funcionamiento de las instituciones públicas necesitamos liberarnos. Algún camino habremos de encontrar para transitar a la paz. Tiene razón el poeta: la paz es el camino.
QUIEN SEA SABIO QUE LO DEMUESTRE
St 3, 13-18: Mc 9, 14-29
El desafío que nos dirige la carta de Santiago es más que directo. ¡Quien sea sabio y docto que lo demuestre con su buena conducta! La verdadera sabiduría no es la pedante erudición, sino la sensatez, el buen tino y la ponderación. Quien sabe ejercitar su capacidad estimativa rebosa de paciencia y comprensión. Los cristianos hemos aprendido a mirar al Señor Jesús como un verdadero sabio y maestro. Él sabía discernir el camino que conducía a la paz verdadera. La escena que nos refiere el Evangelio muestra un contraste entre la palabra de Jesús y el desatino de sus discípulos. El Señor Jesús invoca con plena confianza al Padre. Jesús está seguro que Dios dirá que sí a los ruegos de quienes pidan la salud para aquel niño epiléptico. Los discípulos dudaban, hacían razonamientos obtusos y se quedaron paralizados ante el sufrimiento.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ez 36, 26. 27. 28)
Arrancaré de ustedes el corazón de piedra y les daré un corazón de carne, dice el Señor. Les infundiré mi espíritu. Ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios.
ORACIÓN COLECTA
Inflama, Señor, nuestros corazones con el Espíritu de tu amor, para que pensemos y actuemos según tu voluntad y te amemos sinceramente en nuestro prójimo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Si tienen el corazón amargado por rivalidades, dejen de presumir.
De la carta del apóstol Santiago: 3, 13-18
Hermanos míos:
¿Hay alguno entre ustedes con sabiduría y experiencia? Si es así, que lo
demuestre con su buena conducta y con la amabilidad propia de la sabiduría. Pero
si ustedes tienen el corazón amargado por envidias y rivalidades, dejen de
presumir y engañar a costa de la verdad
Esa no es la sabiduría que viene de lo alto; ésa es terrenal, irracional,
diabólica; pues donde hay envidias y rivalidades, ahí hay desorden y toda clase
de obras malas.
Pero los que tienen la sabiduría que viene de Dios son puros, ante todo. Además,
son amantes de la paz, comprensivos, dóciles, están llenos de misericordia y
buenos frutos, son imparciales y sinceros. Los pacíficos siembran la paz y
cosechan frutos de justicia. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
18 R/. Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las
palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/.
En los mandamientos del Señor hay rectitud y alegría para el corazón; son luz
los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandamientos del Señor
son verdaderos y enteramente justos. R/.
Que te sean gratas las palabras de mi boca y los anhelos de mi corazón. Haz,
Señor, que siempre te busque, pues eres mi refugio y salvación. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. 2 Tim 1, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la
vida por medio del Evangelio. R/.
Creo, Señor, pero dame tú la fe que me falta.
Del santo Evangelio según san Marcos: 9, 14-29
En aquel tiempo,
cuando Jesús bajó del monte y llegó al sitio donde estaban sus discípulos, vio
que mucha gente los rodeaba y que algunos escribas discutían con ellos. Cuando
la gente vio a Jesús, se impresionó mucho y corrió a saludarlo.
Él les preguntó: "¿De qué están discutiendo?". De entre la gente, uno le
contestó: "Maestro, te he traído a mi hijo, que tiene un espíritu que no lo deja
hablar; cada vez que se apodera de él, lo tira al suelo y el muchacho echa
espumarajos, rechina los dientes y se queda tieso. Les he pedido a tus
discípulos que lo expulsen, pero no han podido". Jesús les contestó: "¡Gente
incrédula! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que
soportarlos? Tráiganme al muchacho". Y se lo trajeron. En cuanto el espíritu vio
a Jesús, se puso a retorcer al muchacho; lo derribó por tierra y lo revolcó,
haciéndolo echar espumarajos. Jesús le preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo hace
que le pasa esto?". Contestó el padre: "Desde pequeño. Y muchas veces lo ha
arrojado al fuego y al agua para acabar con él. Por eso, si algo puedes, ten
compasión de nosotros y ayúdanos". Jesús le replicó: "¿Qué quiere decir eso de
'si puedes? Todo es posible para el que tiene fe". Entonces el padre del
muchacho exclamó entre lágrimas: "Creo, Señor; pero dame tú la fe que me falta".
Jesús, al ver que la gente acudía corriendo, reprendió al espíritu inmundo,
diciéndole: "Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: Sal de él y no vuelvas a
entrar en él". Entre gritos y convulsiones violentas salió el espíritu. El
muchacho se quedó como muerto, de modo que la mayoría decía que estaba muerto.
Pero Jesús lo tomó de la mano, lo levantó y el muchacho se puso de pie.
Al entrar en una casa con sus discípulos, éstos le preguntaron a Jesús en
privado: "¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?". Él les respondió: "Esta
clase de demonios no sale sino a fuerza de oración y de ayuno". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, nuestras ofrendas y, por este sacrificio eucarístico, concédenos hacer llegar tu amor a todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 13, 13)
Ahora tenemos estas tres virtudes: la fe, la esperanza y la caridad; pero la caridad es la mayor de las tres.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Infunde, Señor, tu Espíritu Santo, en quienes hemos participado del mismo pan celestial y reanímanos con la alegría del amor perfecto. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Pedro Damián Doctor de la iglesia; Roberto Southwell, mártir. Beato Noël Pinot mártir. Feria (Verde)
LA CAUSA DE TODOS LOS MALES
St 4, 1-10, Mc 9, 30.37
El afán de grandeza nos arruina. Así argumenta la carta de Santiago: desean y no reciben, sienten envidia, luchan y se hacen la guerra. Causa de todos los males es el amor al dinero, afirma la Carta de Timoteo. El ansia de poseer cuantiosas fortunas está quebrando la vida moral de nuestro país. La sociedad de consumo se encargó de desatar la fiebre posesiva en nuestro corazón y sin reparar en medios y fines, nos entregamos a la búsqueda obscena del dinero. El Señor Jesús sigue siendo el camino en esta hora confusa. Él vivió de forma modesta y libre y porque así vivió, pudo invitarnos a reconocer en un niño pequeño al mayor de los hermanos. Ninguna de las grandezas humanas, tales como el poder, las riquezas o la fama, satisfacen y aquietan el corazón. Al contrario, frecuentemente lo desestabilizan. La sencillez que tanto tememos, será nuestra salvación.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Yo soy la salvación de mi pueblo, dice el Señor. Los escucharé en cualquier tribulación en que me llamen, y seré siempre su Dios.
ORACIÓN COLECTA
Dios de clemencia y de reconciliación, que concedes a los hombres días especiales de gracia para que te reconozcan como creador y Padre de todos, mira con bondad a tus hijos y ayúdanos a aceptar de corazón tu mensaje de paz, para que podamos cumplir tu voluntad de hacer reinar a todos a tu Hijo Jesucristo, que vive y reina contigo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Si ustedes piden y no reciben, es porque piden mal.
De la carta del apóstol Santiago: 4, 1-10
Hermanos míos:
¿De dónde vienen las luchas y los conflictos entre ustedes? ¿No es, acaso, de
las malas pasiones, que siempre están en guerra dentro de ustedes? Ustedes
codician lo que no pueden tener y acaban asesinando. Ambicionan algo que no
pueden alcanzar, y entonces combaten y hacen la guerra. Y si no lo alcanzan, es
porque no se lo piden a Dios. O si se lo piden y no lo reciben, es porque piden
mal, para derrocharlo en placeres.
Gente infiel, ¿no saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Por
lo tanto, quien decide ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios. No piensen
que la Escritura dice en vano: Dios ama celosamente a nuestro espíritu y nos da
su gracia con generosidad. Por eso dice también la Escritura: Dios aborrece a
los soberbios y concede su gracia a los humildes. Por consiguiente, sométanse a
Dios; resistan al diablo y se alejará de ustedes. Acérquense a Dios y Él se
acercará a ustedes. Que los pecadores se purifiquen las manos y se decidan por
Dios los indecisos. Comiencen ya a lamentar y a llorar su miseria. Que su risa
se convierta en llanto y su alegría en tristeza. Humíllense ante el Señor y Él
los enaltecerá. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
54 R/. Descarga en el Señor lo que te agobia.
En la angustia me dije: "Si tuviera, como la paloma, alas, yo me iría volando
por el desierto, para poder vivir libre de intrigas. R/.
A salvo me pondría del viento huracanado, de las voces que dan mis enemigos y de
sus opresiones". R/.
Sólo veo en la ciudad violencias y discordias, que de día y de noche por sus
murallas rondan. R/.
Descarga en el Señor lo que te agobia y Él te aliviará. La derrota del justo
para siempre jamás permitirá. R/.
ACLAMACIÓN (Ga 6, 14) R/. Aleluya, aleluya.
No permita Dios que yo me gloríe en algo que no sea la cruz de nuestro Señor
Jesucristo, por el cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo.
R/.
El Hijo del hombre va a ser entregado. Si alguno quiere ser el primero que sea
el servidor de todos.
Del santo Evangelio según san Marcos: 9, 30-37
En aquel tiempo,
Jesús y sus discípulos atravesaban Galilea, pero Él no quería que nadie lo
supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre
va a ser entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y tres días después
de muerto, resucitará". Pero ellos no entendían aquellas palabras y tenían miedo
de pedir explicaciones.
Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: "¿De qué discutían por el
camino?". Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido
sobre quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó a los
Doce y les dijo: "Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y
el servidor de todos".
Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: "El
que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe. Y el que me reciba
a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me ha enviado". Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad, los dones que tu Iglesia te presenta y, por este memorial de la muerte de tu Hijo, que con su sangre borró nuestros pecados y nos reconcilió contigo, concédenos que podamos hacer partícipes a todos de la paz de Cristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 16, 24)
Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos recibido en este sacramento de unidad, nos llene de tu amor, para que podamos ser en todas partes, instrumentos de tu paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MIÉRCOLES DE CENIZA
Cátedra de san Pedro apóstol
Santos: Maximiano de Ravena, obispo; Isabel de Francia, religiosa. (Morado)
SOMOS EMBAJADORES DE CRISTO
Jl 2, 12-18; 2 Co 5, 20-6, 2; Mt 6, 1-6. 16-18
Es un título que ennoblece. Hablar de dignidades y títulos nobiliarios nos deshonra. Lo que verdaderamente nos haría creíbles es que nos reconocieran como testigos -embajadores dice san Pablo- acreditados por Cristo Jesús. La celebración de la ceniza es una experiencia de reconciliación interior. El creyente que sigue a Jesús no necesita alardear de nada. Las obras que el Padre realiza en la vida de la gente sencilla y bien dispuesta, son suficientes. Dios sale a buscarnos. Nuestra sordera será vencida. Hace faltar escucharle. Si doblegamos nuestro orgullo y nuestra autosuficiencia, irá surgiendo y conformándose una criatura nueva. Indudablemente que eso no ocurre de la noche a la mañana, es un proceso. Cuarenta días pueden ser el principio de un itineraria de renovación interior.
MIÉRCOLES DE CENIZA
En la Misa de este día se bendice y se impone la ceniza hecha de ramas de olivo o de otros árboles, bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior.
RITOS INICIALES Y LITURGIA DE LA PALABRA
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sb 11, 24-25. 27)
Señor, tú tienes
misericordia de todos y nunca odias a tus creaturas; borras los pecados de los
hombres que se arrepienten y los perdonas, porque tú, Señor, eres nuestro Dios.
Se omite el acto penitencial, que es sustituido por el rito de la imposición de
la ceniza.
ORACIÓN COLECTA
Que el día de ayuno con el que iniciamos, Señor, esta Cuaresma, sea el principio de una verdadera conversión a ti, y que nuestros actos de penitencia nos ayuden a vencer al espíritu del mal. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Enluten su corazón y no sus vestidos.
Del libro del profeta Joel: 2, 12-18
Esto dice el
Señor: "Todavía es tiempo. Conviértanse a mí de todo corazón, con ayunos, con
lágrimas y llanto; enluten su corazón y no sus vestidos.
Conviértanse al Señor su Dios, porque es compasivo y misericordioso, lento a la
cólera, rico en clemencia, y se conmueve ante la desgracia".
Quizá se arrepienta, se compadezca de nosotros y nos deje una bendición, que
haga posibles las ofrendas y libaciones al Señor, nuestro Dios.
Toquen la trompeta en Sión, promulguen un ayuno, convoquen la asamblea, reúnan
al pueblo, santifiquen la reunión, junten a los ancianos, convoquen a los niños,
aun a los niños de pecho. Que el recién casado deje su alcoba y su tálamo la
recién casada.
Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes, ministros del Señor,
diciendo: "Perdona, Señor, perdona a tu pueblo. No entregues tu heredad a la
burla de las naciones". Que no digan los paganos: "¿Dónde está el Dios de
Israel?".
Y el Señor se llenó de celo por su tierra y tuvo piedad de su pueblo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
50 R/. Misericordia, Señor, hemos pecado.
Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis
ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados. R/.
Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre presentes mis pecados. Contra ti
sólo pequé, Señor, haciendo lo que a tus ojos era malo. R/.
Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus
mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mí tu santo
espíritu. R/.
Devuélveme tu salvación, que regocija, y mantén en mí un alma generosa. Señor,
abre mis labios y cantará mi boca tu alabanza. R/.
Aprovechen este tiempo favorable para reconciliarse con Dios.
De la
segunda cana del apóstol san Pablo a los corintios: 5, 20-6, 2
Hermanos: Somos embajadores de Cristo, y por nuestro medio, es como si Dios
mismo los exhortara a ustedes. En nombre de Cristo les pedimos que se dejen
reconciliar con Dios. Al que nunca cometió pecado, Dios lo hizo "pecado" por
nosotros, para que, unidos a Él, recibamos la salvación de Dios y nos volvamos
justos y santos.
Como colaboradores que somos de Dios, los exhortamos a no echar su gracia en
saco roto. Porque el Señor dice: En el tiempo favorable te escuché y en el día
de la salvación te socorrí. Pues bien, ahora es el tiempo favorable; ahora es el
día de la salvación. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN (cfr. sal 94. 8) R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice: "No endurezcan su corazón". R/.
Tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Del santo Evangelio según san Mateo: 6, 1-6. 16-18
En aquel tiempo,
Jesús dijo a sus discípulos: "Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad
delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa
con su Padre celestial.
Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los
hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres.
Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando des
limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu
limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes hagan oración, no sean corno los hipócritas, a quienes les gusta
orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea
la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando
vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está
allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan
la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando.
Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes,
perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás
ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto,
te recompensará". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
BENDICIÓN DE LA CENIZA
Después de la
homilía, el sacerdote, de pie y con las manos juntas, dice:
Hermanos, pidamos humildemente a Dios Padre que bendiga con su gracia esta
ceniza que, en señal de penitencia, vamos a imponer sobre nuestras cabezas.
Y después de un breve momento de oración en silencio, prosigue:
ORACIÓN
Tú que no quieres la muerte del pecador, sino su arrepentimiento, escucha, Señor, con bondad nuestras súplicas y bendice esta ceniza que vamos a imponer sobre nuestra cabeza en reconocimiento de que somos polvo y al polvo hemos de volver, a fin de que el ejercicio de la penitencia cuaresmal nos obtenga el perdón de los pecados y una vida nueva a imagen de tu Hijo resucitado. Por Jesucristo, nuestro Señor. R/. Amén.
Y rocía la ceniza con agua bendita, sin decir nada.
IMPOSICIÓN DE LA CENIZA
Enseguida, el sacerdote impone la ceniza a todos los presentes que se acercan a él, y dice a cada uno:
Arrepiéntete y cree en el Evangelio. (Mc 1, 15)
O bien:
Acuérdate de que eres polvo y al polvo has de volver. (cfr. Gn 3, 19)
Mientras tanto, se entona un canto apropiado.
ANTÍFONA
(cfr. JI 2, 13)
Renovemos nuestra vida con un espíritu de humildad y penitencia;
ayunemos y lloremos delante del Señor, porque la misericordia de nuestro Dios
está siempre dispuesta a perdonar nuestros pecados.
OTRA ANTÍFONA (JI 2, 17; Est 13, 17)
Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, ministros del Señor, y digan: Perdona, Señor, perdona a tu pueblo, y no cierres la boca de aquellos que te alaban.
OTRA ANTÍFONA (Sal 50, 3)
Borra, Señor, mis pecados.
Esta antífona puede repetirse después de cada verso del Salmo 50, "Por tu inmensa compasión y misericordia".
RESPONSORIO (cfr. Ba 3, 2) R/. Escúchanos, Señor, y ten piedad, porque hemos
pecado contra ti.
Renovémonos y reparemos los males que por ignorancia hemos cometido; no
sea que, sorprendidos por el día de la muerte, busquemos, sin poder encontrarlo,
el tiempo de hacer penitencia. R/.
(V. Sal 78, 9)
Ven en nuestra ayuda, Dios salvador nuestro; por el honor de tu nombre, líbranos, Señor. R/.
Terminada la imposición de la ceniza, el sacerdote se lava las manos.
La ceremonia termina con la oración universal o de los fieles.
No se dice Credo.
LITURGIA EUCARÍSTICA
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio con el que iniciamos solemnemente la Cuaresma, y concédenos que, por medio de las obras de caridad y penitencia, venzamos nuestros vicios y, libres de pecado, podamos unirnos mejor a la pasión de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Prefacio III o IV de Cuaresma.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 1, 2, 3)
El que medita la ley del Señor día y noche, dará fruto a su tiempo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta comunión
abra, Señor, nuestro corazón a la justicia y a la caridad, para que observemos
el único ayuno que tú quieres y que conduce a nuestra salvación. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
La bendición e imposición de la ceniza pueden hacerse también sin Misa. En este
caso, conviene celebrar antes la liturgia de la Palabra, usando el canto de
entrada, la oración colecta y las lecturas con sus cánticos, como en la Misa.
Enseguida se tienen la homilía y la bendición e imposición de la ceniza. La
ceremonia se termina con la oración universal.
DOS CAMINOS, UNA ELECCIÓN
Dt 30, 15-20; Lc 9, 22-25
El dilema que nos plantea el libro del Deuteronomio es el más decisivo de todos. Antes que elegir una profesión o un oficio, urge asumir una opción que garantice una vida plena, sin sobresaltos. La actualidad del planteamiento es más que evidente. Hay caminos engañosos que conducen —sin metáfora de por medio— a la muerte y existen otros caminos que nos preservan en la vida. El Señor Jesús ahonda en el Evangelio en las causas de esta situación. Cuando uno antepone su propia autoafirmación por encima de valores, convicciones y leyes termina extraviándose. Cuando uno se obsesiona por conseguir a toda costa bienes materiales que no puede conseguir de forma honrada, termina empujando su propia vida y la de su familia, al fracaso y a la ruina. Casos e historias abundan y seguimos sin "experimentar en cabeza ajena".
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr: Sal 54, 17-20. 23)
Clamé al Señor, y escuchó mi voz y me libró de los que me atacaban. Encomienda a Dios tus afanes y Él te sustentará.
ORACIÓN COLECTA
Inspira, Señor, nuestras acciones y dirígelas con tu gracia, para que todo cuanto emprendamos lo iniciemos en tu nombre y podamos llevarlo a término por tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Hoy pongo delante de ti la bendición y la maldición.
Del libro del Deuteronomio: 30, 15-20
Esto dice el
Señor: "Mira: Hoy pongo delante de ti la vida y el bien o la muerte y el mal. Si
cumples lo que yo te mando hoy, amando al Señor tu Dios, siguiendo sus caminos,
cumpliendo sus preceptos, mandatos y decretos, vivirás y te multiplicarás. El
Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar para poseerla. Pero
si tu corazón se resiste y no obedeces, si te dejas arrastrar y te postras para
dar culto a dioses extranjeros, yo te anuncio hoy que perecerás sin remedio y
que, pasado el Jordán para entrar a poseer la tierra, no vivirás muchos años en
ella.
Hoy tomo por testigos al cielo y a la tierra de que les he propuesto la vida o
la muerte, la bendición o la maldición. Elige la vida y vivirás, tú y tu
descendencia, amando al Señor tu Dios, escuchando su voz, adhiriéndote a Él;
pues en eso está tu vida y el que habites largos años en la tierra que el Señor
prometió dar a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob". Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Del salmo
1 R/. Dichoso el hombre que con en el Señor.
Dichoso aquel que no se guía por mundanos criterios, que no anda en malos pasos
ni se burla del bueno, que ama la ley de Dios y se goza en cumplir sus
mandamientos. R/.
Es como un árbol plantado junto al río, que da fruto a su tiempo y nunca se
marchita. En todo tendrá éxito. R/.
En cambio los malvados serán como la paja barrida por el viento. Porque el Señor
protege el camino del justo y al malo sus caminos acaban por perderlo. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 4, 17) R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Conviértanse, dice el Señor, porque ya está cerca el Reino de los cielos. R/.
El que pierda su vida por mí, la salvará.
Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 22-25
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día". Luego, dirigiéndose a la multitud, les dijo: "Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga. Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad estas ofrendas que te presentamos, para que nos alcancen tu perdón, y den gloria a tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Cuaresma.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 50, 12)
Señor, crea en mí un corazón puro, y renueva en mi interior un espíritu firme.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos recibido en esta comunión, sean para nosotros fuente de perdón, de santidad y de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
DESPUES DE CENIZA
LA CONVERSIÓN ES COSA DE DOS
Is 58, 1-9; Mt 9, 14-15
Las palabras y particularmente los rituales, se desgastan. Después de un tiempo se vuelven obsoletos. Esto pasa cuando lo exterior queda sin sustento interior. Aprendemos a usar máscaras y a simular. Con la palabra decimos que sí, con nuestras actitudes lo negamos. Tanto el Evangelio de san Mateo como el profeta Isaías lo ratifican. El ayuno auténtico es una expresión penitencial que denota una vivencia interna profunda. El hombre arrepentido sinceramente de su pecado, se compromete consigo mismo y ante Dios, a cambiar su vida. Poco le importa lo que piensen los demás. El pecador arrepentido no anda a la caza de la buena reputación y los reconocimientos públicos. La conversión interior es un asunto que compete a dos: Dios y el creyente convertido.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 29, 11)
El Señor me escuchó, tuvo piedad de mí y ha venido en mi ayuda
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, tu gracia durante estos días de penitencia cuaresmal, para que a nuestras prácticas externas corresponda una verdadera renovación del espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Éste es el ayuno que yo quiero.
Del libro del profeta Isaías: 58, 1-9
Esto dice el
Señor: "Clama a voz en cuello y que nadie te detenga Alza la voz como trompeta.
Denuncia a mi pueblo sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados.
Me buscan día a día y quieren conocer mi voluntad, como si fuera un pueblo que
se comportara rectamente y respetara los juicios de Dios. Me piden sentencias
justas y anhelan tener cerca a Dios Me dicen todos los días: ‘¿Para qué
ayunamos, si tú no nos ves? ¿Para qué nos mortificamos, si no te das por
enterado?'.
Es que el día en que ustedes ayunan encuentran la forma de hacer negocio y
oprimen a sus trabajadores. Es que ayunan, sí, para luego reñir y disputar, para
dar puñetazos sin piedad.
Ése no es un ayuno que haga oír en el cielo la voz de ustedes ¿Acaso es éste el
ayuno que me agrada? ¿Es ésta la mortificación que yo acepto del hombre:
encorvar la cabeza como un junco y acostarse sobre saco y ceniza? ¿A esto llaman
ayuno y día agradable al Señor?
El ayuno que yo quiero de ti es éste, dice el Señor: Que rompas las cadenas
injustas y levantes los yugos opresores; que liberes a los oprimidos y rompas
todos los yugos; que compartas tu pan con el hambriento y abras tu casa al pobre
sin techo; que vistas al desnudo y no des la espalda a tu propio hermano.
Entonces surgirá tu luz como la aurora y cicatrizarán de prisa tus heridas; te
abrirá camino la justicia y la gloria del Señor cerrará tu marcha.
Entonces clamarás al Señor y Él te responderá; lo llamarás, y Él te dirá: Aquí
estoy' ".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
50 R/. A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias.
Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis
ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados. R/.
Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre presentes mis pecados. Contra ti
solo pequé, Señor, haciendo lo que a tus ojos era malo. R/.
Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios y si te ofreciera un holocausto,
no te agradaría. Un corazón contrito te presento, y a un corazón contrito, tú
nunca lo desprecias. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Am 5, 14) R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Busquen el bien y no el mal, para que vivan, y el Señor estará con ustedes R/.
Cuando les quiten al esposo, entonces ayunarán.
Del santo Evangelio según san Mateo: 9, 14-15
En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?". Jesús les respondió: "¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que el sacrificio que te ofrecemos en este tiempo de preparación para la Pascua nos haga agradables a tus ojos y más generosos en la práctica de la penitencia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-IV de Cuaresma.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 24, 4)
Señor, enséñame tus caminos, dime cuáles son tus senderos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que nuestra participación en este sacramento nos libre, Señor, de todas nuestras culpas y nos obtenga de tu misericordia la conversión de nuestro espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Después de Ceniza
Vísperas I del domingo: la semana del Salterio. Tomo II: pp. 1099, 3 y 50. Para los fieles: pp. 472 y 178. Edición popular: pp. 13 y 428. Feria (Morado)
TU OSCURIDAD SE VOLVERÁ MEDIODÍA
Is 58, 9-14; Lc 5, 27-32
¿Quién no quisiera contar con un manantial de aguas cuya vena nunca engaña? El hombre que reajusta sus relaciones personales y su vida de creyente, garantiza seguridad, genera confianza. Cuantos conviven con él saben a qué atenerse. Es un hombre o una mujer de una sola pieza. La metáfora del poeta bíblico es naturalmente clara: cuantos se acerquen, a cualquier hora y en cualquier estación del año encontrarán agua fresca El Señor Jesús invitó a Leví para que viviera con transparencia. Durante muchos años Leví había estado viviendo al servicio de un sistema económico opresor y engañoso. No era un hombre de fiar, era un funcionario incierto y temible. El encuentro con Jesús lo cambiaría por dentro para ser un hombre auténtico y confiable.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 68, 17)
Escúchanos, Señor, pues eres bueno y míranos conforme a tu bondad infinita.
ORACIÓN COLECTA
Dios eterno y
todopoderoso, mira compasivo nuestra debilidad, y extiende tu mano para
protegernos Por nuestro Señor Jesucristo...
En vez de la oración colecta de la feria, se puede decir la del *beato Sebastián
de Aparicio
LITURGIA DE LA PALABRA
Cuando compartas tu pan con el hambriento, brillará tu luz en las tinieblas.
Del libro del profeta Isaías: 58, 9-14
Esto dice el
Señor: "Cuando renuncies a oprimir a los demás y destierres de ti el gesto
amenazador y la palabra ofensiva; cuando compartas tu pan con el hambriento y
sacies la necesidad del humillado, brillará tu luz en las tinieblas y tu
oscuridad será como el mediodía. El Señor te dará reposo permanente; en el
desierto saciará tu hambre y dará vigor a tu cuerpo; serás como un huerto bien
regado, como un manantial cuyas aguas no se agotan.
Construirás sobre tus viejas ruinas y edificarás sobre cimientos muy antiguos;
te llamarán reparador de brechas y restaurador de hogares derruidos.
Si detienes tus pasos para no violar el sábado y no tratas tus negocios en mi
día santo, si llamas al sábado tu delicia y lo consagras a la gloria del Señor,
si lo honras absteniéndote de viajes, de buscar tu interés, de tratar tus
asuntos, entonces el Señor será tu delicia. Te asentaré sobre mis montañas, te
haré gustar la herencia de tu padre Jacob". Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Del salmo
85 R/. Señor, enséñame a seguir fielmente tus caminos.
Presta, Señor, oídos a mi súplica, pues soy un pobre, lleno de desdichas.
Protégeme, Señor, porque te amo; salva a tu servidor, que en ti confía. R/.
Ten compasión de mí, pues clamo a ti, Dios mío, todo el día, y ya que a ti,
Señor, levanto el alma, llena a este siervo tuyo de alegría R/.
Puesto que eres, Señor, bueno y clemente y todo amor con quien tu nombre invoca,
escucha mi oración y a mi súplica da respuesta pronta. R/.
ACLAMACIÓN (Ez 33, 11) R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
No quiero la muerte del pecador, sino que se arrepienta y viva, dice el Señor.
R/.
No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.
Del santo Evangelio según san Lucas: 5, 27-32
En aquel tiempo, vio Jesús a un publicano, llamado Leví (Mateo), sentado en su despacho de recaudador de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su casa un gran banquete en honor de Jesús, y estaban a la mesa, con ellos, un gran número de publicanos y otras personas. Los fariseos y los escribas criticaban por eso a los discípulos, diciéndoles: "¿Por qué comen y beben con publicanos y pecadores?". Jesús les respondió: "No son los sanos los que necesitan al médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan".Palabra del Señor. T. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este sacrificio de reconciliación y de alabanza que vamos a ofrecerte, nos purifique, Señor y nos renueve, para que todos nuestros pensamientos y acciones se apeguen a tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Cuaresma.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 9, 13)
Misericordia quiero y no sacrificios, dice el Señor; no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que este sacramento que hemos recibido, y que es fuente de vida para tu Iglesia, sea para nosotros prenda segura de salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que quisiste dejarnos en el beato Sebastián de Aparicio un ejemplo de entrega a los demás en las ocupaciones diarias, concédenos por su intercesión amarte y servirte en nuestro prójimo en todas las actividades de nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMER DOMINGO DE CUARESMA
Santos: Leandro de Sevilla, obispo; Paula Montal, fundadora. Beata Piedad de la Cruz; fundadora. (Morado)
NO HABRÁ OTRO DILUVIO DEVASTADOR
Gn 9,8-15; 1 P 3, 18-22; Mc 1, 12-15
De alguna manera Dios "se ata las manos" al final del relato del diluvio. Asume un compromiso unilateral ante Noé y sus descendientes. Bajo ninguna circunstancia y a sabiendas de la maliciosa existencia de los humanos, volverá a castigarlos de forma terminante. La compasión y la misericordia serán los rasgos que revelarán al verdadero Dios de Israel. La precipitación y los intereses étnicos, religiosos o de cualquier tipo, de quienes se ostentaron como representantes únicos de Dios, distorsionaron en numerosas ocasiones su rostro. Dios no es en manera alguna un ser vengador y justiciero. Es el Dios compasivo que se solidariza con los débiles y que para salvarnos de forma eficaz, pone un límite a los abusos de los poderosos. No usa la pedagogía del castigo capital, antes bien, recurre a la instrucción y a la exhortación. Dios se dirige a la conciencia de cada persona.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 90, 15-16)
Me invocará y yo lo escucharé; lo libraré y lo glorificaré; prolongaré los días de su vida.
No se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Dios todopoderoso, que las prácticas anuales propias de la Cuaresma nos ayuden a progresar en el conocimiento de Cristo y a llevar una vida más cristiana. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Pondré mi arco iris en el cielo, como señal de mi alianza con la tierra.
Del libro del Génesis: 9, 8-15
En aquellos días, dijo Dios a Noé y a sus hijos: "Ahora establezco una alianza con ustedes y con sus descendientes, con todos los animales que los acompañaron, aves, ganados y fieras, con todos los que salieron del arca, con todo ser viviente sobre la tierra. Ésta es la alianza que establezco con ustedes: No volveré a exterminar la vida con el diluvio, ni habrá otro diluvio que destruya la tierra". Y añadió: "Ésta es la señal de la alianza perpetua que yo establezco con ustedes y con todo ser viviente que esté con ustedes: pondré mi arco iris en el cielo como señal de mi alianza con la tierra, y cuando yo cubra de nubes la tierra, aparecerá el arco iris y me acordaré de mi alianza con ustedes y con todo ser viviente. No volverán las aguas del diluvio a destruir la vida". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
24 R/.Descúbrenos, Señor, tus caminos.
Descúbrenos, Señor, tus caminos, guíanos con la verdad de tu doctrina. Tú eres
nuestro Dios y salvador y tenemos en ti nuestra esperanza. R/.
Acuérdate, Señor, que son eternos tu amor y tu ternura. Según ese amor y esa
ternura, acuérdate de nosotros. R/.
Porque el Señor es recto y bondadoso, indica a los pecadores el sendero, guía
por la senda recta a los humildes v descubre a los pobres sus caminos. R/.
El agua del diluvio es un símbolo del bautismo, que los salva.
De la primera carta del apóstol san Pedro: 3, 18-22
Hermanos: Cristo murió, una sola vez y para siempre, por los pecados de los hombres; él, el justo, por nosotros, los injustos, para llevarnos a Dios; murió en su cuerpo y resucitó glorificado. En esta ocasión, fue a proclamar su mensaje a los espíritus encarcelados, que habían sido rebeldes en los tiempos de Noé, cuando la paciencia de Dios aguardaba, mientras se construía el arca, en la que unos pocos, ocho personas, se salvaron flotando sobre el agua. Aquella agua era figura del bautismo, que ahora los salva a ustedes y que no consiste en quitar la inmundicia corporal, sino en el compromiso de vivir con una buena conciencia ante Dios, por la resurrección de Cristo Jesús, Señor nuestro, que subió al cielo y está a la derecha de Dios, a quien están sometidos los ángeles, las potestades y las virtudes. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN (Mt 4, 4) R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca
de Dios. R/.
Fue tentado por Satanás y los ángeles le servían.
Del santo Evangelio según san Marcos: 1, 12-15
En aquel tiempo,
el Espíritu impulsó a Jesús a retirarse al desierto, donde permaneció cuarenta
días y fue tentado por Satanás. Vivió allí entre animales salvajes, y los
ángeles le servían.
Después de que arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para
predicar el Evangelio de Dios y decía: "Se ha cumplido el tiempo y el Reino de
Dios ya está cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio". Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Credo
PLEGARIA UNIVERSAL
Presentemos
ahora con fe y confianza nuestras intenciones. Elevemos a Dios nuestras
súplicas.
Después de cada petición diremos (cantando): Kyrie eléison (o bien Señor, ten
piedad).
Por la Iglesia, por todos los que nos disponemos a intensificar y mejorar
nuestra vida cristiana en este tiempo de Cuaresma. Oremos.
Por todos aquellos que se preparan para recibir en la próxima Pascua los
sacramentos del Bautismo, la Confirmación o la primera Eucaristía. Oremos.
Por los pobres, por los enfermos, y por todos los que sufren. Oremos.
Por todos los que en nuestra patria trabajan por la justicia y la paz Oremos.
Por todos nosotros, llamados a dar testimonio del amor de Dios hacia nuestros
hermanos. Oremos.
Escucha, Padre, nuestras plegarias, y llénanos de tu gracia transformadora.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te pedimos,
Señor, que estos dones que vamos a ofrecerte, nos dispongan convenientemente
para el santo tiempo de la Cuaresma, que estamos iniciando.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es
justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo
lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque Cristo nuestro Señor, al abstenerse durante cuarenta días de tomar
alimento, inauguró la práctica de nuestra penitencia cuaresmal y, al rechazar
las tentaciones del enemigo, nos enseñó a sofocar la fuerza del pecado; de este
modo, celebrando con sinceridad el misterio de esta Pascua, podremos pasar un
día a la Pascua que no acaba.
Por eso, con los ángeles y santos te cantamos el himno de alabanza, diciendo sin
cesar: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 90, 4)
El Señor te cubrirá con su protección, bajo sus alas encontrarás refugio.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que este pan celestial alimente, Señor, en nosotros la fe, aumente la esperanza, refuerce la caridad, y nos enseñe a sentir hambre de Cristo, que es el pan vivo y verdadero, y a vivir de toda palabra que proceda de tu boca. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La tentación del autoritarismo aumenta, el recurso a la aplicación de condenas capitales se revaloriza. Las encuestas lo exhiben, dos terceras partes de la población parece estar convencida que solamente la pena de muerte pondrá fin a la violencia y la inseguridad. El relato del diluvio parecería ser una justificación de tal planteamiento. Los partidarios de ese método podría argumentar así: "Si hasta Dios mismo recurrió a "un castigo universal" como el diluvio, cuando vio que "en la tierra crecía la maldad del hombre", con mucha mayor razón, nosotros podríamos echar mano de la pena de muerte para erradicar al crimen y la delincuencia. En unos renglones no podemos ahondar en asunto tan delicado. Sin embargo, sí podemos afirmar que la desesperación nos está haciendo creer que la fuerza por sí sola, podría cambiar nuestra situación. Sería la derrota de la educación y la civilización genuinamente cristiana.
AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO
Lv 19, 1-2. 11-18; Mt 25, 31-46
Los lazos de sangre, los vínculos raciales eran demasiado fuertes en las sociedades antiguas. Era indispensable vincularse con los más próximos para poder sobrevivir. Un hombre sólo estaba expuesto a sufrir vejaciones y abusos. Detrás del mandato del amor al prójimo está indudablemente la lógica de la reciprocidad. Si te solidarizas eficazmente con tu hermano y con tu pariente más próximo, en su momento él lo hará contigo y se irá consolidando una red protectora que mantendrá cohesionada a la comunidad. La fórmula parece brillante. Sin embargo, las envidias, el cálculo y la mezquindad vienen a estropear las cosas. El Evangelio de san Mateo invita a ensanchar las fronteras de esa solidaridad de forma paradójica. Hay que ayudar a los necesitados, aunque no existan posibilidades de que nos devuelvan el favor. ¿No es insensato pensar así? No, cuando se vive convencido que el manantial del amor compasivo de Dios, nunca nos dejará desamparados.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 122, 2-3)
Así como la esclava en su señora, tiene fijos los ojos, fijos en el Señor están los nuestros, hasta que Dios se apiade de nosotros. Ten piedad de nosotros, ten piedad.
ORACIÓN COLECTA
Conviértenos a ti, Dios salvador nuestro, y ayúdanos a progresar en el conocimiento de tu palabra para que esta Cuaresma nos sea provechosa. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Juzga a tu prójimo con justicia.
Del libro del Levítico: 19, 1-2. 11-18
En aquellos días,
dijo el Señor a Moisés: "Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles:
'Sean santos, porque yo, el Señor, soy santo. No hurtarán. No mentirán ni
engañarán a su prójimo. No jurarán en falso por mi nombre; eso sería profanar el
nombre de su Dios, Yo soy el Señor. No oprimas ni explotes a tu prójimo. No
retengas hasta el día siguiente el salario del que trabaja para ti. No maldigas
al sordo, ni pongas tropiezos ante el ciego. Teme a tu Dios. Yo soy el Señor.
No seas injusto en la sentencia, ni por favorecer al pobre ni por respeto al
poderoso. Juzga con justicia a tu prójimo. No andes calumniando a los tuyos ni
des testimonio contra la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor.
No odies a tu hermano ni en lo secreto de tu corazón. Trata de corregirlo, para
que no cargues tú con su pecado. No te vengues ni guardes rencor a los hijos de
tu pueblo. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor' ". Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
18 R/. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las
palabras del Señor y hacen sabio al sencillo.
En los mandamientos del Señor hay rectitud y alegría para el corazón; son luz
los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/.
La voluntad del Señor es santa y para siempre estable; los mandatos del Señor
son verdaderos y enteramente justos. R/.
Que te sean gratas las palabras de mi boca y los anhelos de mi corazón. Haz,
Señor, que siempre te busque, pues eres mi refugio y salvación. R/.
ACLAMACIÓN (2 Co 6, 2) R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de la salvación. R/.
Cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron.
Del santo Evangelio según san Mateo: 25, 31-46
En aquel tiempo,
Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado de su
gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria.
Entonces serán congregadas ante Él todas las naciones, y Él apartará a los unos
de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a las
ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda.
Entonces dirá el rey a los de su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre; tomen
posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo; porque
estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era
forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me
visitaron, encarcelado y fueron a verme'. Los justos le contestarán entonces:
'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de
beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?
¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?'. Y el rey les dirá:
'Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis
hermanos, conmigo lo hicieron'.
Entonces dirá también a los de la izquierda: 'Apártense de mí, malditos; vayan
al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles; porque estuve
hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber, era
forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y
encarcelado y no me visitaron'.
Entonces ellos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento,
de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y no te asistimos?'. Y Él les
replicará: 'Yo les aseguro que, cuando no lo hicieron con uno de aquellos más
insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo'. Entonces irán éstos al castigo
eterno y los justos a la vida eterna".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que estas ofrendas que te presentamos como signo de nuestra entrega a ti, santifiquen, Señor, con tu gracia, nuestra vida y nos obtengan el perdón de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Cuaresma.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25, 40. 34)
Yo les aseguro que cuanto hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron, dice el Señor. Vengan, benditos de mi Padre, y tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Señor, encontrar en esta comunión fuerza para el cuerpo y para el alma a fin de que, renovados completamente, podamos gloriarnos de la plenitud de tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PALABRAS QUE CALAN COMO LLUVIA
Is 55, 10-11; Mt 6, 7-15
Quienes han vivido las consecuencias del largo estiaje y la sequía durante los meses recientes saben apreciar el valor del agua. Los habitantes de las grandes ciudades que reciben a cuentagotas y en pipas, agua demasiado cara y escasa, saben de lo que está hablando el profeta Isaías. El agua es un derecho y es la vida. Con mucha razón el profeta Isaías comparaba la fuerza de la palabra divina con una llovizna pertinaz. Ningún ser humano es impermeable a la fuerza transformadora de la palabra. Por más que nos parezcan irredimibles algunas personas, no podemos cancelarles la oportunidad de recomenzar su vida. La sociedad tiene derecho a preservar su seguridad. Sin duda. Pero hay caminos que no implican multiplicar las condenas fulminantes. La pena de muerte seria el reconocimiento vergonzante de nuestra incapacidad para dialogar y convivir respetuosamente.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 89, 1-2)
Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación. Desde siempre y por siempre tú eres Dios.
ORACIÓN COLECTA
Mira, Señor, con misericordia a tu pueblo que en estos días de Cuaresma usa con moderación de los bienes del cuerpo y aviva en su espíritu el deseo de poseerte. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Mi palabra hará mi voluntad.
Del libro del profeta Isaías: 55, 10-11
Esto dice el Señor: "Como bajan del cielo la lluvia y la nieve y no vuelven allá, sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, a fin de que dé semilla para sembrar y pan para comer, así será la palabra que sale de mi boca: no volverá a mí sin resultado, sino que hará mi voluntad y cumplirá su misión". Palabra de Dios. T. Te alabamos, Señor.
Del salmo
33 R/. El Señor libra al justo de todas sus angustias.
Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí
al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores. R/.
Confía en el Señor y saltarás de gusto, jamás te sentirás decepcionado, porque
el Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias. R/.
Los ojos del Señor cuidan al justo y a su clamor están atentos sus oídos. Contra
el malvado, en cambio, está el Señor, para borrar de la tierra su recuerdo. R/.
Escucha el Señor al hombre justo y lo libra de todas sus congojas. El Señor no
está lejos de sus fieles y levanta a las almas abatidas. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 4, 4) R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca
de Dios. R/.
Ustedes oren así.
Del santo Evangelio según san Mateo: 6, 7-15
En aquel tiempo,
Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando ustedes hagan oración no hablen mucho, como
los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho hablar, serán escuchados. No
los imiten, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo
pidan. Ustedes, pues, oren así:
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga tu Reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día perdona nuestras ofensas, como también
nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y
líbranos del mal.
Si ustedes perdonan las faltas a los hombres, también a ustedes los perdonará el
Padre celestial. Pero si ustedes no perdonan a los hombres, tampoco el Padre les
perdonará a ustedes sus faltas". Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor y creador todopoderoso, los dones que hemos recibido de tu generosidad y convierte el pan y el vino que nos has dado para nuestra vida cotidiana en sacramento de salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Cuaresma.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 4, 2
Tú, Dios, defensor mío, que me escuchaste cuando te invoqué y me consolaste en la tribulación, ten piedad de mí y escucha mi plegaria.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta Eucaristía nos ayude, Señor, a moderar las pasiones y los deseos terrenos y a buscar tu justicia y tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor
LA VERDADERA COMPASIÓN Y LA JUSTICIA DIVINA
Jo 3, 1-10; Lc 11, 29-32
La figura de Jonás caló profundamente en la memoria de Israel y en la iconografía de los primeros cristianos. El relato, sorprendente y novedoso, llamó 1a atención de muchas generaciones. El hombre que sobrevive a la ballena y las bestias de Nínive que hacen penitencia, resultaban impactantes. Eran ésas las señales que, impresionaban a la generación a la que Jesús pertenecía. Sin embargo, el profeta de Nazaret se definió de otra manera, realizando los gestos proféticos más naturales que cumplieron profetas como Isaías o Jeremías y sin recurrir a acciones espectaculares o maravillosas. Él realizó signos proféticos (convivir con los marginados, derribar las mesas en el atrio del templo) y, curaciones, que revelaron la profundidad de la compasión y la justicia divina.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 24, 6. 3. 22)
Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas y no permitas.
ORACIÓN COLECTA
Mira, Señor, con bondad a tu pueblo, que con fervor desea entregarse más a ti y concédele que la práctica de las buenas obras renueve su alma, ya que con sus privaciones se esfuerza por dominar su cuerpo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Los habitantes de Nínive se arrepintieron de su mala conducta.
Del libro del profeta Jonás: 3, 1-10
En aquellos días,
el Señor volvió a hablar a Jonás y le dijo: "Levántate y vete a Nínive, la gran
capital, para anunciar ahí el mensaje que te voy a indicar". Se levantó Jonás y
se fue a Nínive, como te habla mancado el Señor. Nínive era una ciudad enorme:
hacían falta tres días para recorrerla. Jonás caminó por la ciudad durante un
día, pregonando:
"Dentro de cuarenta días Nínive será destruida".
Los ninivitas creyeron en Dios, ordenaron un ayuno y se vistieron de sayal,
grandes y pequeños. Llegó la noticia al rey de Nínive, que se levantó del trono,
se quitó el manto, se vistió de sayal, se sentó sobre ceniza y en nombre suyo y
de sus ministros, mandó proclamar en Nínive el siguiente decreto
"Que hombres y animales, vacas y ovejas, no prueben bocado, que no pasten ni
beban; que todos se vistan de sayal e invoquen con fervor a Dios y que cada uno
se arrepienta de su mala vida y deje de cometer injusticias. Quizá Dios se
arrepienta y nos perdone, aplaque el incendio de su ira y así no moriremos".
Cuando Dios vio sus obras y cómo se convertían de su mala vida, cambió de
parecer y no les mandó el castigo que había determinado imponerles.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo
50 R/. A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias.
Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis
ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados. R/.
Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus
mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mí tu santo
espíritu. R/
Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios y si te ofreciera un holocausto,
no te agradaría. Un corazón contrito te presento, y a un corazón contrito, tú
nunca lo desprecias. R/.
ACLAMACIÓN (JI 2, 12-13) R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Todavía es tiempo, dice el Señor, conviértanse a mí de todo corazón, porque soy
compasivo y misericordioso. R/.
A la gente de este tiempo no se le dará otra señal que la del profeta Jonás.
Del santo Evangelio según san Lucas: 11, 29-32
En aquel tiempo,
la multitud se apiñaba alrededor de Jesús y éste comenzó a decirles: "La gente
de este tiempo es una gente perversa. Pide una señal, pero no se le dará más
señal que la de Jonás. Pues así como Jonás fue una señal para los habitantes de
Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para la gente de este tiempo.
Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantará
el día del juicio para condenarlos, porque ella vino desde los últimos rincones
de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más
que Salomón.
Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de Nínive se levantarán
el día del juicio para condenarla, porque ellos se convirtieron con la
predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás". Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te presentamos, Señor, este pan y este vino que tú mismo nos has dado para que te los ofreciéramos, a fin de que, al convertirlos tú en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos obtengan la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Cuaresma.
ANTIFONA DE LA COMUNION (Sal 5, 12)
Que se alegren, Señor, cuantos en ti confían, que se regocijen eternamente porque tú estás con ellos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú, Señor, que no cesas de invitarnos a tu mesa, concédenos que la recepción de este sacramento sea para nosotros fuente de vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.